Por si no fueran
suficientes los retos que deben enfrentar los jóvenes en Panamá, la cosa se complica
aún más.
Los “millenial” representan sin duda una franja
de consumidores clave para importantes servicios y productos que necesitan
competir con fiereza en nuestro mercado... Sin embargo, hay algo en lo que no
parece estar tan claro el sector adulto: Cualquier mensaje dirigido a este
perfil de consumidores no sólo los impactará a ellos, sino que también será
fulminante sobre las generaciones que los siguen.
Las generaciones “post
millenial” son un público aún más
vulnerable que sus antecesores, pues su proceso de formación de criterio se
encuentra en fase prematura y no por ello dejan de mirar hacia los jóvenes de
mayor edad que ellos, a quienes tienen como un modelo a seguir.
Esto ha sucedido siempre,
ahora no es diferente de hace cien años, pero cada momento tiene sus propias
oportunidades y sus propias amenazas y es importante prestar atención al
presente para aminorar desgracias a futuro.
Es innegable que a
partir de las decisiones de consumo de los millenial
nacerán parte importante de las “necesidades” de consumo de las generaciones siguientes...
Hablamos de un impacto incontrolado sobre quienes hoy tienen entre los 8 y los 18 años… Niños, niñas y adolescentes, todos menores de edad.
Hablamos de un impacto incontrolado sobre quienes hoy tienen entre los 8 y los 18 años… Niños, niñas y adolescentes, todos menores de edad.
![]() |
Katja, la hermana mayor, en el film "El Hijo Perfecto" de Sanna Lenken, está decidida en su afán de entrenar hasta no dar más y dejar de comer para ser tan delgada como su vida se lo permita, ... |
El post de hoy
nace a partir de la campaña que estaba analizando el pasado viernes, un
esfuerzo publicitario real y actual de unos importantes almacenes en Panamá, en
el que rezan estar orgullosamente
identificados con el colectivo “millennial”.
El anuncio en cuestión, muestra a dos chicas jóvenes vestidas de mezclilla (o jean), maquilladas con un efecto natural, la verdad, algo “apagado”, que sin ser obvio me llevó a pensar que quizás esas modelos estaban algo cansadas o les falta hierro… Un efecto similar se muestra en la naturalidad en su melena, sin mostrar exceso de brillo ni color. Hasta aquí podríamos decir que no hay nada de malo, al contrario, pareciera impulsarse la naturalidad; No así cuando bajamos la mirada y observamos los cuerpos de las modelos, pues éstos presentan una preocupante delgadez.
El anuncio en cuestión, muestra a dos chicas jóvenes vestidas de mezclilla (o jean), maquilladas con un efecto natural, la verdad, algo “apagado”, que sin ser obvio me llevó a pensar que quizás esas modelos estaban algo cansadas o les falta hierro… Un efecto similar se muestra en la naturalidad en su melena, sin mostrar exceso de brillo ni color. Hasta aquí podríamos decir que no hay nada de malo, al contrario, pareciera impulsarse la naturalidad; No así cuando bajamos la mirada y observamos los cuerpos de las modelos, pues éstos presentan una preocupante delgadez.
Regresamos al
rostro, entonces ese efecto de falta de rubor y colores tan neutros, pienso que de forma estratégica acentúa esa imagen que me transporta directamente a las
modelos del cambio de milenio, tan
pálidas y delgadas, algo despreocupadas, pero con la mirada irreverente de quien
está convencido que marca el paso del mundo, mientras lo pierde de vista.
Me pregunto qué
pensarán las niñas y jóvenes que hayan visto -y verán- esa campaña… Peor aún, ¿qué
sentirán cuando acudan frente al espejo? ¿Querrán verse igual que esas dos
jóvenes?
El drama aquí es
que si nos olvidamos del maquillaje, de la post producción digital y de la
dirección de moda del reportaje, ese aspecto solamente se logra de una manera: Enfermándose.
Es decir, la
única forma es que una niña o jovencita logra ese “efecto” en su aspecto es
dejando de alimentarse. Señores, ¡ya vimos eso! Aprendamos de la experiencia...
La extrema
delgadez que nos trajo la espera del cambio de milenio nos hizo vivir esos desfiles
de la muerte: pasarelas deprimentes, con escuálidas mujeres que parecía que en
cualquier momento se iban a derrumbar; De
veras no podía uno disfrutar del diseño que “lucían” porque era realmente
desagradable ver el estado de desnutrición y visible enfermedad de esas
personas.
La moda se nutre
de las tendencias de actitud y las tendencias de actitud se inspiran con la
moda… Y hoy, sé que mi preocupación hoy es lícita y estoy detectando lo que
debería ser tomado como “BANDERA ROJA”…
Crecí admirando a
las “TOP MODEL”, eran los noventa y esas
mujeres representaban lo mejor de la belleza y la actitud de la mujer moderna…
Linda
Evangelista, Cindy Crawford, Karen Mulder, Claudia Shiffer, Eva Herzigova, Naomi Campbell y Elle McPherson… Ellas eran las reinas de la pasarela. Nadie más
tenía la proyección de esas mujeres, y todas tenían cuerpos espectaculares que
hacían lucir la ropa de maravilla pero atención, estaban delgadas dentro de lo
saludable, todas tenían “carne” entre la piel y el hueso, tenían forma y tenían
curvas. Pero luego llegó la siguiente hornada…
Recuerdan a la hermosa Amber Valleta, ella nos ha hecho disfrutar en la última
década con entretenidas películas en el cine, Christy Turlington, la exótica Shalom,
quien también ha tenido sus contribuciones al séptimo arte… e incluso la que
luego fuera Primera dama francesa, Carla Bruni, otra polifacética mujer, pero todas
ellas comenzaban a ser mucho más delgadas, algunas de ellas llegando a un exceso y
sin embargo triunfaban. Finalmente, llegó
Kate Moss y desde ese punto sólo quienes tuvieran actitud de padecer una anemia
galopante y de haber consumido en exceso algún tipo de droga, recibían “el reconocimiento de
la industria”...
Linda, Claudia y
Naomi comenzaron a convertirse en las reinas “madre” para dar paso las “princesas”, modelos
hermosas pero que mostraban extrema delgadez.
Recuerdo que en
ese tiempo en España triunfaban Laura Ponte, Eugenia Silva, Esther Cañadas y
Nieves Álvarez, todas ellas espectaculares y exitosas, pero cada vez salían más
delgadas a la pasarela…
En ese tiempo, yo
era adolescente, ya medida 1.74m y
participaba en desfiles de moda, de hecho yo amaba la moda y me sigue
fascinando, pero entonces dejé el modelaje porque mi naturaleza era delgada y aun
así solían pedirme que perdiera más peso… “Estas divina Martita, pero crees que
podrías bajar 4 kilitos para el jueves?”
…Eso era completamente absurdo para mí y en mi rebeldía llegaba a los
ensayos con mi emparedado de jamón de jabugo y queso manchego. Como podrán
imaginarse, todos me miraban como si fuera el diablo. Lo peor era que, tras
saborear esa delicia, lo menos que esperaban de mi era que lo vomitase… ¿Se
imaginan? ¿Quién en su sano juicio vomita voluntariamente tras una deliciosa y
nutritiva comida?
...Me di cuenta que muchas de las personas a mi alrededor
estaban locas o enfermas, así lo veía a esa temprana edad así que, afortunadamente, opté por enfocarme en otras cosas que me
hicieran más feliz y concentrarme en mis estudios…
Un buen día, Nieves
Álvarez salió en las noticias como enferma de anorexia. Como ella, muchas
jovencitas en ese momento quedaron en los hospitales por la misma causa.
Bulimia y Anorexia parecían haberse convertido en una imparable epidemia.
Nieves se
recuperó y escribió un libro para
asegurarse de que su experiencia personal ayudara a otras chicas a vencer esa enfermedad. Pero esa lucha era difícil, porque la gente
comenzó a aplaudir la delgadez.
“Qué suerte
tienes, te ves delgadísima” esa fue una
de las frases más diabólicas de la España en el cambio de milenio. Se
relacionaba la delgadez con el éxito. Una persona que no estuviera delgada no
podía ser una persona de éxito bajo la absurda mentalidad de ese momento.
Fue
devastador, jóvenes y adultos, hombres y
mujeres, comenzaron a no querer comer o a vomitar lo que comían… y así se
enfermaban… algunos morían.
Hoy, casi veinte
años más tarde, pensé que habíamos aprendido de esa experiencia y que no
permitiríamos que eso ocurriera jamás.
En los últimos
años hemos visto de todo, desde el regreso de modelos TOP con Giselle, Adriana, Alejandra...la factoría de ángeles que fue controversial con su campaña de "El cuerpo perfecto", que tuvo sus campañas de crítica y reacción.... vimos un el “get
back” a los años 50 en la farándula y la música, con personajes como Dita
Von Teese, Katy Perry o Lady Gaga, que en los últimos años le han dicho al
mundo que ser mujer no basta, sino que es importante estar orgullosa de ello y
mostrarse al mundo sin complejos, expresándote con total libertad.
De forma más sencilla y sin tantos artificios, vimos también las campañas de publicidad
de cosméticos enfocadas a la “belleza real” y también un interesante surgimiento
de modelos de talla grande como un nuevo modelo de belleza que pasó a
integrarse en el patio de tendencias, tan deseable como cualquier otro.
También vemos tendencias extremas -más difíciles de comprender para mí- como la que
lleva a las mujeres a entrar a un quirófano y jugarse la vida para introducir
en su cuerpo prótesis artificiales que les permitan lucir gigantescas nalgas. Mujeres
ávidas de fama o de “éxito social”, en esta década se han enfocado en la misión de amplificar sus curvas como
sea, así y pierdan la vida en el intento…
…Pero así trabaja
la ley del péndulo, pasamos de cadáveres caminantes a mujeres rellenas de
prótesis para mostrar una hiperbólica deformación de la feminidad natural…
Las curvas van y
vienen, la escualidez va y viene… lo que nunca pasa de moda es la elegancia y
ésta pasa por anteponer elementos de autenticidad mental, intelectual y de
actitud por delante de elementos meramente sexuales o de esclavitud social.
En Panamá, entiendo que ciertos fenómenos que han afectado fuertemente mercados como el Europeo, no habían podido golpear con la misma crudeza. Pero ya no pienso que estemos libres de peligro cuando en el horizonte asoma la amenaza... El anuncio
publicitario que perturbó mi paz mental hoy se erige ante mí como una bandera
ROJA.
En nuestras latitudes, mujeres que para
asegurar una mayor “aceptación” y “admiración” tuvieron que aumentar el tamaño
de algún elemento de su cuerpo, en base a los cánones de atractivo sexual de las
personas que ellas deseaban complacer, hoy se hallan ante el reto de decirle a sus
hijas que deben quererse a sí mismas y "aceptar su naturaleza" para evitar que
éstas se enfermen.
La anorexia mata.
Tengamos eso claro. No hablamos de un problema de conducta, hablamos de una
enfermedad.
En cuanto a la campaña
en cuestión, entiendo que quienes la aprobaron son personas adultas, con cargos
de responsabilidad que toman importantes decisiones de mercadeo. Pues bien, parte
de ser un profesional en los tiempos que corren debería pasar por integrar responsabilidad
social en tus mensajes.
Lo que está claro
es que la falta de responsabilidad en una campaña publicitaria podría traer
graves consecuencias y no podemos ser los animales que fuimos en el cambio de
milenio.
La infancia y la
juventud están en peligro porque quienes estamos marcando sus rumbos actuamos
de forma irresponsable… Lo hacemos al aprobar una imagen con dos jóvenes modelos que -claramente- necesitan mejorar su alimentación y que además comienzan a mirar al
lente con cara de pre-enfermas… Ya lo vimos antes y les digo que no termina
bien.
Es importante educar en nutrición, para que las personas estén saludables. Pero eso implica una vida balanceada, con una alimentación completa y una rutina de ejercicio regular.
En Panamá ha proliferado la practica del fitness de forma histórica. Hoy es normal practicar crossfit e ir a diario al gimnasio. Hasta cierto punto estamos ante una tendencia pro salud. Sin embargo hay una delgada linea entre lo saludable y lo obsesivo o esclavizante y creo que todo, en extremo es perjudicial.
Si a la ola de running, crossfit y fitness que ha entrado como un tsunami, le sumamos la visible tendencia a reducir la talla de nuestras modelos nacionales, estamos contemplando el antesala de la que podría ser una epidemia de anorexia.
Paremos esto
ahora, antes de que nuestros jóvenes comiencen a querer hallar en las drogas y el
cigarrillo, la forma de camuflar la sensación de hambre, antes de que comiencen
a vomitar tras cada injesta…. Antes de que se deforme su auto percepción hasta un
nivel patológico y solo quede para ellos la terapia psiquiátrica y un hospital.
Cada persona es un mundo y su naturaleza también. las curvas naturales son algo lindo, pero quienes aun no han desarrollado suficiente seguridad necesitan saberlo. La juventud es hermosa de por sí, pero ellos no lo saben. Necesitan nuestro refuerzo. Las relaciones interpersonales son más difíciles en la adolescencia, hay muchas presiones emocionales y muchos procesos de adaptación y ello, de por sí ya es bastante complicado de gestionar si además se le agrega la presión de tener que estar apareciendo en las redes sociales y esperar la aceptación.
Es delicado dejarlo a la suerte de quienes aun no han construido su criterio totalmente. Demos más apoyo a los jóvenes, ayudemos a que crezcan con una mejor autoestima.
No exagero,
estamos ante una potencial inminente epidemia de bulimia y anorexia y si no
actuamos ahora, será tarde para quienes confían en que nosotros “gestionemos”
su mundo hasta que lo hagan ellos por sí mismos. Pero si queremos,
podemos salvar a las generaciones que dependen de nuestras decisiones, tan solo
es cuestión de actitud.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario