jueves, 14 de julio de 2016

PANAMÁ CON UN NUEVO LENGUAJE


Tras mi experiencia de anoche en el MAC tengo claro que la ciudad que “conecta al Mundo” y que acoge a personas de tan distintos lugares y de tan diversas culturas, curiosamente, suena totalmente a IDENTIDAD.

Esa fue la conclusión que saqué tras visitar una innovadora obra de arte con dinámica audiovisual, en la que se suceden espectaculares imágenes en blanco y negro, cuyo color lo aporta el sonido ambiental del momento preciso en que fueron tomadas.

La arquitecta y fotógrafa Linette Yanisselly, ganadora del Primer Premio Nacional de Artes Visuales Roberto Lewis 2015, en este 2016 nos sorprende nuevamente, capturando con su lente las espectaculares instantáneas que, posteriormente, en un montaje audiovisual, cobran su propia identidad sonora, gracias al registro del audio ambiental que realizó el músico Ricardo Risco; Un trabajo totalmente innovador que recorre las entrañas capitalinas y que permite,  por vez primera en Panamá, fundir la ciencia del sonido y con el arte de la fotografía.

El magnífico resultado de este trabajo se llama PAISAJE SONORO DE LA CIUDAD DE PANAMÁ y lo pueden ir a disfrutar desde hoy hasta el mes de septiembre en el Museo de Arte Contemporáneo.

La obra cuenta con el apoyo del MAC quienes a su vez tuvieron apoyo de La Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SENACYT) de la República de Panamá. Bravo pues, por el apoyo institucional a una iniciativa científico-artística. 

Señores, nos lamentamos tan a menudo de la falta de oferta artística y cultural de Panamá que en ocasiones son los árboles quienes no nos permiten ver el bosque... Esta fusión de ciencia y arte constituye una obra para disfrutar sentados, con toda comodidad y con aire acondicionado, para que re-descubramos, en un nuevo lenguaje, aquello que pensábamos conocer...

Quienes asistimos a la inauguración anoche pudimos vivir la primera parte de esta maravillosa experiencia, ello, a pesar de que había mucha gente en la sala de proyección! Si bien eso, por otro lado es maravilloso, porque agrega esperanza en el futuro artístico y cultural de la ciudad.

Digo, que se llene un estreno de Hollywood es el resultado de millones de dólares en mercadeo, pero que se llenase esa sala de proyección de arte, ayer en la noche, es un síntoma de que crece el interés por el arte y la cultura en Panamá.




La experiencia que pude disfrutar ayer, me recordó que en la detallada observación de la realidad hay mucho arte para deleite de los sentidos, especialmente si observamos la Ciudad de Panamá.

Mientras en las ruinas de Panamá Viejo, un domingo en la tarde solo reina el silencio, levemente interrumpido por el hundimiento -a cada paso- de las piedritas del camino y por esa ligera brisa que mueve las hojas de algún árbol, en el otro extremo de la ciudad una banda escolar ensaya con pasión las notas y los pasos de su marcha patriótica, aprovechando que es su día libre.

...y las ruidosas mañanas entre semana, con los comercios en activo con los vehículos de carga entorpeciendo la paciencia del más calmado… Ni hablemos de lo mucho que a algunos les gusta abusar de la bocina… aunque ello nos ayuda a comprender porqué ese señor que vende periódicos grita a todo pulmón, mientras el joven del pix bae le quiere ganar en esa batalla; éste, sonriendo muestra lo feliz que está de poder llevar sabor panameño a sus clientes, al tiempo que lleva el sustento a su familia... 

...en fin, ya no les cuento más, mejor vayan ustedes porque esa experiencia hay que vivirla!

Yo suelo ser algo dura con el rigor con que las personas debemos tratar el arte, sus expresiones y a sus artistas… Suelo ser exigente y cuando un músico desafina no me invita al aplauso… cuando un bailarín carece de línea, me impulsa a mirar hacia otro lado para no sufrir, ni hablemos del cantante que berrea, a ese, por más “pegao” que esté, no puedo decir que es “bueno”

… Pero lo que vi ayer, es hermoso; la captación INTENCIONADA de la NO INTENCIÓN, de la espontaneidad de las aves, del agua, del viento y de lo más interesante que tiene nuestra ciudad, que sin duda son sus habitantes.


Vayan al MAC y compartan esa experiencia junto con un ser querido y sean parte de lo que suma, de lo que nos abre puertas a un futuro mejor, de lo que llena nuestro tiempo libre de experiencias enriquecedoras. 

Te invito a que, por un rato, la única pantalla que observes, sea la del PAISAJE SONORO DE LA CIUDAD DE PANAMÁ.  Al fin y al cabo, gozar de tu entorno y hacer que ello sume calidad de vida al mismo es, sin duda alguna, Cuestión de  Actitud.  


miércoles, 13 de julio de 2016

LAS VERDADES UN POCO INCÓMODAS DE PANAMÁ




Llevo tanto observando y sin escribir, que se me acumularon los temas… Hoy no voy a tocar todos los que se me quedaron en el tintero... Pero sí les llego con un guacho que carece de marisco, porque está muy caro y para colmo viene con mercurio... tampoco le puse mucho arroz, porque el de “control de precios” se pasa muy rápido…

El tema que más me indigna es con el que voy a comenzar, así salgo del asunto antes…

La “LEY” del día:

Nos dicen los principios básicos de la ONU que la educación es un derecho humano. Por ende, no se discute. A pesar de eso, en un país en el que la mayoría de los opinantes carecen del hábito de la lectura, estamos oyendo y leyendo comentarios en foros públicos, incluso en canales oficiales, que por su propio contenido delatan que su portavoz es alguien que:

      Se  auto erige vocero de una causa basada en discutir un proyecto de ley que él no se ha leído...
     
      A consecuencia de su claro desconocimiento del mencionado documento, esa persona define su postura alegando que el contenido de OTRO documento, que no es parte del proyecto de ley, es lo verdaderamente cuestionable... Pero afirma que lo ha leído en el pliego del proyecto de ley sobre la Educación Sexual.  

Ambos puntos se repiten a diario,  por lo que veo, así que se deberían haber disparado las alertas en los MEDIOS, entre líderes políticos, y entre muchos más intelectuales… Lejos de ello, persiste un debate que se podría describir como “Diálogo para besugos”, algo paralelo al debate oficial,  que es el que sostienen los Honorables Diputados de la República. Ah, y curiosamente, de “ese” debate, es decir,  del oficial, es del cual recibimos menos reporte…

Mientras sucede lo anterior, crece la violencia y la delincuencia en el interior del país, sigue el "desaceleramiento" de la economía (así se le llama a nuestra crisis), siguen los escándalos políticos pero ya no basta con los derivados del gobierno anterior, no, ahora los escándalos son del gobierno vigente. Y bueno, si lo desean,  podemos quedarnos en el marco del bendito debate, para señalar lo que de veras debería importarnos a todos:

Sigue el nacimiento de bebés con Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS) congénitas, siguen creciendo la cifra de embarazos en niñas y adolescentes, siguen los abusos sexuales a niños y niñas, sigue bajando la edad en que los jóvenes inician su vida nocturna a la par que sube su acceso a drogas y a licor, especialmente a licor de mala calidad, que para colmo viene “enlatado” en mezclas “explosivas” con una serie de aditivos que deberían estar prohibidos por ley, que junto a un incomprensible exceso de azúcares “legalizado” favorece la persistencia en su consumo y su valor adictivo. ¿No era que teníamos un problema nacional de diabetes?

La peor: sigue creciendo la propagación del VIH, especialmente entre mujeres -y por causa de relaciones con hombres- es decir, por causa de relaciones heterosexuales.

La verdad ya no voy a tolerar que nadie más me llegue con el cuento que el VIH es por causa de las relaciones homosexuales y la prostitución, pues según fuentes de Naciones Unidas, tanto los varones homosexuales panameños,  como las sexoservidoras del istmo,  son precisamente quienes mayor uso hacen del condón. 

Pero la triste historia no se queda ahí…



Porque tras haber (el Gobierno) “pinchado” a medio país con la vacuna del Virus A(H1N1), inoculando una versión “retro” del virus en forma de “incierto coctel” ya reconocido como nefasto para la salud por parte de Médicos certificados -y en activo- en los Estados Unidos y en Europa, curiosamente ya nadie habla de ello esta semana... ¿Será que creen que ya no queda nadie para vacunar?


Afortunadamente a muchos nos dieron herramientas (educación) para saber cómo reforzar nuestro sistema inmunológico para la temporada de gripe y lluvia y gracias a ello, aun somos un colectivo que podría verse como una  “RESISTENCIA”, pues no hemos permitido que inyectaran ese cóctel en nuestro cuerpo. Y casualmente,  son las personas que conozco que no se han vacunado jamás de gripe, ni influenza ni concretamente de A(H1N1), en un rango de edad “de NO riesgo”, las únicas personas que veo que en lo que va de temporada no hemos tenido ni un estornudo. Digo, para ser seria (y lo soy mucho) eso pudiera ser una mera percepción….  Aunque ni tanto, pues según me indica un amigo -muy cercano-  que trabaja en el sistema sanitario panameño, en las anunciadas muertes por el virus A(H1N1), “omitieron” que cuando las víctimas contrajeron ese tipo de influenza, ellos ya estaban enfermos de gravedad de otros males, en algunos casos con ZIKA o DENGUE… ¿pero cómo? Le dije indignada…Y ¿por qué no nos dicen eso? Por cierto… Por qué nadie habla ya del ZIKA,  del DENGUE y del Chikungunya (nunca sé bien como se dice),  cuando aún queda mucha época de lluvias por delante?

Me contestó mi amigo que no lo sabe con certeza, pues él es un mero funcionario, pero que solo basta con observar a nuestro alrededor... Me dijo, “¿No has notado que no están fumigando?” “que ya no hay campañas en este sentido?”  No has visto que estamos hasta el techo en basura? Y que ese problema no se ha sabido resolver y que por ende,  lo que provenga de mosquitos señalaría directamente la incapacidad o mala praxis de las autoridades?"

Cierto, pensé… ya no veo esas brigadas de fumigación en San Francisco que años atrás estaban cada semana pasando… Y cierto… cada vez que entramos al auto se nos cuela un mosquito que nos apresuramos a quitar o a aplastar…

Entonces, ¿qué es lo que está sucediendo realmente con la maldita "influenza"?

Algo indiscutible es que el A(H1N1)…:

1.       Es un “enemigo” que los ciudadanos comunes no podemos ver y eso facilita enormemente la propagación de miedo masivo
2.       Tiene víctimas fatales que si bien ahora pareciera que todas tenían otras enfermedades nadie lo dice y así se tiene una lista con nombres de fallecidos vinculados al virus, algo que lógicamente agudiza la alerta
3.       Tiene una vacuna cuyas compras, financiamientos, y demás gestiones “comerciales” implican elevadas cifras que en realidad no nos reportan, pues en el camino de compra, subvención y re-venta, se pierde la cuenta…
4.       Va de la mano de varias medicinas de apoyo para el paciente, que recomiendan tomar los días siguientes a la vacuna si presentas síntomas de gripe asi sean leves (la mayoría de la gente a mi alrededor que se ha vacunado se sintió mal los dos o tres días siguientes) Y esas medicinas son de elevados costos para el sistema médico/sanitario “oficial”
5.       Favorece las ventas de alcohol en gel y por ende, fuertes  “compras” en el sistema médico/sanitario “oficial”
6.       Y por último, ha implicado también fuertes compras de máscaras a prueba del mencionado virus…

Pero no hay planes a la vista para salvar el agro que es la base de nuestra alimentación... Curioso...

Y claro, por el contrario, centrarse en el DENGUE y el ZIKA, nos llevaría  a cuestionar el tema de la basura, a cuestionar el tema de la fumigación (o la carencia de ella) y al final del día, a cuestionar toda la campaña de “miedo” del A(H1N1)…

Vi un anuncio en TV, el cual, por cierto,  pagamos entre todos, que reza una aparentemente atinada pero ahora “aterradora” frase: “consulte solo en fuentes oficiales”. Pues bien, yo consulté a tres doctores certificados -y en activo-, dos de ellos panameños y los tres me dijeron los siguiente:

1-      No tiene sentido mandar a vacunar a una persona que no esté en edad de riesgo

2-      Por ejemplo, “yo mismo” no me pongo esa vacuna

3-      En tu caso, que eres una persona cuya edad no es de riesgo y no sueles enfermarte, mi recomendación es que NO te vacunes.
INTERESANTE, ¿VERDAD?

A la pregunta de “Porqué no le muestran el prospecto al paciente, o mejor dicho por qué no hay acceso al prospecto?” Acaso no es un derecho del paciente saber lo que le están inoculando?

-Bueno, no deberías preocuparte por eso," contesta el Doc, "todas las vacunas tienen mercurio y sustancias que -en grandes cantidades- son malas para la salud,  pero si ha sido autorizada, es porque lo lleva en fracciones muy bajas". (Ah pues,  qué tranquila me quedo!)

Y por último (y ésta es la mejor), a la pregunta de “Usted ha vacunado a sus hijos? La respuesta fue:

-Bueno, no realmente, porque yo prefiero que coman bien, que hagan deporte y si veo que se enferman de gripe tratar esos síntomas,  pues no olvidemos que a esas edades están creando sus defensas. Lo que pasa es que la mayoría de gente no alimenta bien a sus hijos y por eso necesitan la vacuna.. (OMG!)




Mi pregunta entonces sería para las “Fuentes oficiales”: ¿Entonces por qué no realizan una campaña educativa en materia de nutrición infantil, preventiva de enfermedades?  

...Quizás ahí nos toparíamos con que no se puede anunciar nada sobre la adecuada nutrición, simplemente porque tenemos una GRAVE crisis en el agro nacional y una canasta básica por las nubes!



Y cómo podemos vencer estos obstáculos, que impiden a Panamá ser el mejor país del mundo? 

Definitivamente, debemos cambiar nuestra actitud:

·         -Leamos TODO!
·         -Cuestionémonos más las cosas
·         -Interesémonos por la salud de una forma preventiva y más natural
·         -Interesémonos más por nuestro ambiente
·         -Exijamos soluciones a las autoridades y seamos partícipes con rigor, es decir, “informados”
·        -Y cuando algo venga con texto, pidamos el TEXTO!

Al fin y al cabo, recuperar la calidad de vida de todo un país no es sino la suma de las voluntades de los que en él habitamos, por tanto, como todo lo que nos debería importar, es Cuestión de Actitud.


martes, 19 de enero de 2016

2016



En este año nada de resoluciones. Lo sé, es que me pareció reiterativo y algo vacío iniciar con esa letanía de propósitos… Preferí iniciar el año con acciones!

Visitar lugares que aún no conocía a pesar de que estén cerca de donde vivo, fue una manera perfecta de cerrar el 2015 y,  trabajar duro por aquellas cosas que anhelo, fue la mejor para iniciar el 2016.

Sé que el tiempo no se acelera y el mes de enero tomará exactamente los mismos días y las mismas horas que los anteriores, sin embargo, empezar el año aterrizando proyectos y haciendo cosas nuevas hace que no te des ni cuenta de que pasan las semanas…  Lo que me lleva al centro de este post, que les debía desde hace SIGLOS; y eso no es una sensación, es real… disculpas por ello!

De mis proyectos aterrizados hablaremos otro día, pues hay que ir por orden.

Mi post de hoy nace de lo impresionada que me dejó la actitud de los internautas en este cambio de año… De repente, sin darme cuenta, la pantalla que tenía en mis manos solo mostraba deseos positivos… No lo puedo llamar lluvia, eso fue un verdadero diluvio que cubría la red! Es el primer año en que el “Grinch” ha perdido por completo la batalla… Se lo mostraba a las personas que tenía cerca para que me confirmaran si eso era una mera sensación subjetiva y sí, era real:

TODOS EMITÍAN UN MENSAJE FAVORABLE AL BIEN COMÚN.



Pensé que estaba alucinando, luego comencé a creer que estaba presenciando un milagro. Me alegré mucho. Desee que eso no cesara. Prometí que no tendría un solo sentimiento de burla por más 
empalagoso que fuera y que esa fresa con crema y azúcar emocional era un regalo gigantesco.



Me nutrí de todas y cada una de las frases con buenos deseos, interiorizando su mensaje y tratando de que su efecto permaneciera en mí el mayor tiempo posible…

Hoy ya es 19 de enero, pensé que a estas alturas todo volvería a ser una lluvia ácida de reclamos y  mala vibra, pero les confieso que no… Sigo viendo a papás mostrando el orgullo por sus hijos, sigo viendo parejas celebrando su amor, sigo viendo a hijos celebrando a sus padres, sigo viendo a nietos celebrando su amor y admiración por sus abuelos… sigo viendo amigos de las mascotas luchando por la dignidad de los animales, sigo viendo familias que comparten su tiempo libre en ambientes abiertos y en la naturaleza, sigo viendo oraciones, sigo viendo frases célebres y constructivas, sigo viendo mensajes a favor de la dignidad de la mujer, recetas sencillas y deliciosas y tips de salud que le hacen bien a quien los recibe…

Sí, sigo recibiendo vibra positiva a diario….  a pesar de que el mundo late al ritmo de ataques, robos, muerte, enfermedades, sequía, maltrato humano, maltrato animal, maltrato a la biodiversidad, parece que también late al ritmo de corazones fuertes que bombean con principios, valores y simplemente, cariño.


Mi conclusión es que vivimos en un mundo difícil donde la adversidad gobierna la vida de demasiados seres humanos y que por ello, siempre que podamos, debemos aportar en positivo. Creo que cada día son más quienes piensan así. (Le sumo a eso que parece que he ido depurando mi lista de amistades al punto que no acepto a personas “tóxicas”, porque son el inicio de todo lo malo como ya expliqué en anteriores post...)

El Papa Francisco nos anunció que habíamos entrado en el año de la misericordia y nos deberíamos preguntar qué significa esto en pleno siglo 21?

Más que resoluciones, te invito, en este 2016, a integrar tres elementos esenciales en tu vida:

1.      Tu familia. Tiempo, el mayor que puedas y de calidad. Atención (escuchándolos), respeto (no juzgándolos), amor (dando muestras de afecto y cariño varias veces al día.  

2.       Tus amigos. A veces la línea entre familia y amigos se confunde porque hay una familia que escoges voluntariamente… Igual, merecen tu cariño, tiempo y atención… tú sabes quienes son tus mejores amigos.

3.       Tu planeta. Integra tres nuevas rutinas de sostenibilidad,  por ejemplo, coloca un letrero visible que te recuerde que debes mantener la llave del agua cerrada mientras no la usas, lleva contigo bolsas re-utilizables para hacer supermercado, elije caminar versus el auto cada vez que puedas hacerlo.



4.       Tu entorno de vida. Trabaja en equipo, esto aplica en el trabajo, en los proyectos de voluntariado, en los deportes… compartiendo espacios y recursos…

5.       Tu grupo objetivo de misericordia o solidaridad. Seleccionar una causa no solo podría cambiar tu vida, mejor aún podría cambiar la de miles de seres humanos.

Al creyente le comparto que tener a Dios en el corazón es una gran ayuda para tener éxito en estos 5 puntos. En fin, noto que actuar en este modo es lo que anhelamos la gran mayoría de forma más o  menos consciente, lo revelan los mensajes del cambio de año en las redes… Ya es tiempo de ponerlo en práctica.

Lo mejor de todo es que si emprendemos este camino, al final del día, quienes más recibimos somos nosotros mismos, con lo que,  aunque seas un perfecto egoísta igual te podría funcionar…

Mira, no puedes evitar que el 2016 se vaya veloz, pero hacer que su paso merezca la pena solo será cuestión de actitud.


viernes, 27 de noviembre de 2015

DEL MIEDO AL CAMBIO



"Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo...del miedo al cambio". Octavio Paz.


Con estas palabras, el más relevante poeta y ensayista mexicano del siglo XX nos hizo una  hermosa invitación a escoger el camino correcto y aceptar los retos que integran cambios, especialmente en nosotros mismos, como único camino posible hacia un mundo mejor.



El texto de hoy puede ser algo pesado, pero es mi dura visión de la responsabilidad social individual, en la que creo con total firmeza. Veo a la responsabilidad social individual como algo inherente a nuestra propia existencia, sin embargo no todos entienden que su existencia vaya conectada a la de los demás… Somos causa y efecto para todo, no solo en aquello que hacemos de forma consciente, también en lo que negamos o tratamos de obviar…

Ante los temas que dominan el contenido en los medios y redes en estos días, hoy deseo hablarles de la gestión del miedo y de cómo, tomando el control de nuestra acción e inacción, podemos cambiar el mundo.


El objetivo de este texto de hoy es que quienes estemos dispuestos a esforzarnos para no ser unos completos cretinos, podamos adoptar un poco de esta responsabilidad individual que, a pesar de tener poco gramaje por sí sola, sumada a la de otros puede ser la balanza que incline al mundo.
La senda del miedo ya está bastante copada por los millones de seres humanos que ahora, en este momento, están siendo o han sido atacados en forma violenta, víctimas del odio que alimenta a todos los esclavos del sistema. La violencia del ser humano no hace diferencias y por lo general conlleva que sea la sangre de víctimas inocentes la que más se vierte, indistintamente de quien o quienes sean los responsables detrás de una acción violenta y menos aún, cual sea el motivo aparente de la misma. 


Vemos vídeos en las redes que nos pretenden educar o sensibilizar en cuanto al desarrollo de los conflictos territoriales, políticos y religiosos de nuestro mundo, pero todos suelen tener un común denominador, no sé si lo han notado, pero por lo general señalan a los hombres de poder, a los líderes de facciones o gobiernos como si fueran los únicos responsables de lo malo que sucede en este mundo. Creo en la suma del esfuerzo individual como solución a los males de nuestro mundo pero claro, ello es más incómodo porque no pone a nosotros en ese “vídeo”,  no a verlo, sino a "ser" los responsables de nuestra acción o inacción para sumar o restar en este mundo…

Cuando alguien logra sobrevivir físicamente al horror, apenas comienza su difícil tarea de sobrevivir emocionalmente a esa situación que jamás eligió vivir. Y hoy son muchos quienes a diario padecen bajo los hilos de un sistema mercantilista, indecente e inmoral que rige nuestro mundo. Pero hay otro tipo de miedo, el de aquellos que pueden elegir, el de aquellos que hoy se levantaron en su cama, o en la de un cómodo hotel y se bañaron, se vistieron agradablemente y desayunaron, porque tienen salud y tienen una rutina de vida que crearon con los años, siguiendo un libre albedrío que abaratan al quejarse de su textura. Hablo del miedo que tejen los que a pesar de estar en ese contexto de libertad de elección eligen el miedo como camino, ya sea para regocijarse en el sufrimiento o bien sea para crear ideas que lleven a otros a sentirlo.

Elegir el miedo con toda libertad, pudiendo elegir otros temas en los cuales enfocar nuestra energía, nos convierte en un tóxico para el mundo.


El camino del mal es tan sofisticado y dulce que suele comenzar de forma tolerada, en la voluntad de cada uno de nosotros,  en formas que a veces ni sospechamos. Si deseamos ser agentes positivos de cambio en este mundo, o por lo menos dejar de ser contaminantes o agentes de maldad, deberemos tomar consciencia de todo lo que hacemos, decimos y omitimos. Ello incluye desde las babosadas más nimias, hasta las peores decisiones o acciones. Y difundir el miedo no es para nada inocuo. Nuestra mente actúa como un acelerador de partículas creando una bomba vírica de ideas amenazadoras, convirtiéndonos así en detestables agentes nocivos en contra del bien común. S usted no es de esos, le aseguro que alguna vez conoció a alguien experto en el arte de aterrorizar y alarmar a los demás...


Ojo, es comprensible sentir miedo. El problema es cuando lo “fabricamos” irresponsablemente:   las personas somos capaces de crear en nuestra mente situaciones terribles que ni tan siquiera han sucedido. Al hacerlo, comenzamos a vivir esas situaciones en nuestra imaginación lo cual nos pone a sufrir (por voluntad propia). La consecuencia más grave de esto no es nuestro propio sufrimiento prefabricado “per se” sino que al hacerlo, al regocijarnos en el miedo, hallamos una forma de “justificar” la evasión de nuestras responsabilidades.

Tomar responsabilidad implica algo más de profundidad que simplemente alterar la calma a nuestro alrededor. Preguntémonos si  nosotros hacemos el bien, si es suficiente lo que le regresamos a la naturaleza por todo lo que nos da, o simplemente, ¿cómo podemos dejar de ser tóxicos o nocivos?

El nihilismo en el que vivimos, esa impasividad de nuestra sociedad de consumo cuya inacción comienza dentro de los hogares, edifica las peores actitudes en nosotros… Como seres humanos que somos, necesitamos hacer algo de catarsis después de haber acumulado tensión por causa de una situación que no controlamos directamente y que de alguna forma nos afecta, (como nos sucede tras una experiencia noticiosa de un hecho terrible), pero una vez te desahogaste y recuperaste el ritmo cardíaco, es importante reconocer que la realidad es un camino de oportunidades que tienes ahora en tus manos y que puedes hacer algo útil con ella.

A veces sería suficiente pasar por el tamizador socrático o la “Teoría de los tres Filtros”. Solo con que la mayoría usáramos este filtro a diario, el mundo ya sería un lugar mejor. Pero aun así, no sería suficiente… pues no basta con “dejar de hacer lo absurdo”, también hay que “actuar en pos del bien”.


Si bien como dijo William Shakespeare, “Es  mejor  ser  rey  de  tu  silencio  que  esclavo  de  tus  palabras." en palabras de Martin Luther King, les diré que “Lo  que  más  me  preocupa, no  es  el  grito  de  los  violentos, de  los  corruptos,  de  los  deshonestos. Lo  que  más  me  preocupa, es  el  silencio  de  los  pacíficos, de  los  honestos,  de  los  buenos.” 



Hoy llegaron cientos de miles de bebés al mundo sin atisbo de racismo, avaricia o agresividad en ellos. Nosotros somos los responsables de su futuro, para bien o para mal, su futuro está en nuestras manos. Esta es una idea sencilla y terrible a la vez, que lejos de asustarnos debería darnos un amable bofetón y activar en nosotros un mecanismo de inteligencia emocional asertiva. Así sea por ellos, valdría la pena replantearnos nuestras actitudes diarias. 

Pero darse el lujo de ahogarse en el miedo cuando la situación real te brinda OPCIONES es una falta grave que pasa factura. De entrada, acarrea lesiones emocionales, pues implica perecer voluntariamente, antes siquiera de ser víctimas de una situación y a la postre, abre puertas al desastre que finalmente podría acabar por tornarse en real;  Lo que hoy solamente es un miedo, si lo repetimos como mensaje lo haremos real,  porque nuestra vida estará enfocada solo a recibir una catástrofe en vez de hacer el bien o ser útiles.

Tres pasos para un mundo mejor

¿Cuál debe ser el camino de aquellos que hoy aún podemos elegir? Les propongo resolverlo en unos cinco sencillos pasos:

1-      Comprender que “poder elegir” es un privilegio.

2-      Aceptar que los privilegios no son gratis

3-      Auto proclamarse “agente de cambio”. Tomar consciencia de “mis acciones, mis palabras, mis miradas, mis tonos de voz y también de mis inacciones, rechazando en mi vida TODO lo que está mal.”

Pero ¿qué es lo que está mal?

A grandes rasgos, ya usted lo sabe perfectamente. Aunque no sea creyente ni religioso, los principios básicos de una conducta positiva están bien claros. Podemos comenzar por ir cortando esas actitudes en las que jamás es “uno” el responsable de una situación y la “culpa” siempre reposa en terceros pues ahí comienza el mal del mundo…

Transgredir las  “normas” éticas de responsabilidad social individual más básicas puede que otorgue ciertos placeres -pensarán algunos- pero suelen ser placeres momentáneos, que se componen de la  subida y la bajada (emocional) siendo la bajada más fuerte que la subida, con lo que actúan como una droga (es algo tóxico, dependiente y destructivo)

Si cumpliéramos esos tres puntos, quien sabe, quizás estaríamos siendo lo que la naturaleza espera y necesita de nosotros…

Hay cosas que son más urgentes que otras: si deseamos ser un agente de cambio debemos desde ahora mismo dejar por completo de valorar a las personas por sus posesiones, ya sean aparentes o reales. Y dejar de valorarnos a nosotros mismos en función de nuestros logros o consecuciones materiales.

Nuestro valor, el de cada uno de nosotros, radica en lo bueno que haya en nuestra consciencia y en nuestra acción, es decir, en lo que estemos aportando al mundo. Este mundo que nos cede el espacio para existir… Revisemos nuestra capacidad de amar y “dar”, como mínimo “a esos que impactamos a diario” y a respetarlos siempre.

Alerta: la sobre valoración de lo material incluye la formación, los títulos y la profesión.
Nuestra profesión es una herramienta que debe servir para hacer el bien, desde el campo profesional o de trabajo que sea, pero no nos hace mejores ni peores. Lo mismo sucede con nuestros estudios, pues si viviéramos con valores éticos, solo veríamos la formación como un deber para mejorar la calidad de nuestra acción diaria y no como una tarjeta de presentación social. Y en el caso de que tengamos un negocio, solo seremos parte de la solución en nuestro mundo si lo basamos totalmente en una normativa ética y de sustentabilidad.

El chiste aquí es que no importa que no te importe: elegir voluntariamente no ser agente de cambio positivo, te convierte automáticamente en agente nocivo. No se salvará el avestruz de la tormenta por poner la cabeza bajo tierra…  


Para gran parte de la humanidad el dinero supone la diferencia entre vida o enfermedad, carecer de él incluso lleva a la muerte. Esto debería cesar en nuestro mundo, idea en la que cuando pregunto, todos están de acuerdo. Sin embargo, pocos desean ver que esta realidad atiende a las circunstancias que nosotros mismos hemos creado a diario y seguimos creando.

El dinero es una herramienta de intercambio, pero quienes ya lo tienen y no sufren necesidades básicas,  curiosamente suelen tratarlo muy a menudo como si fuera un objetivo de vida y crean un desbalance salvaje que lleva a situaciones extremas, tanto de abundancia como de pobreza o esclavitud.

Algunos pensarán que este análisis lleva a defender un sistema político socialista o comunista pero nada más lejos de ello. La historia nos mostró que ese TAMPOCO es el camino. Sobran los cientos de casos en que la realidad ha desmontado estos sistemas de Gobierno.

En 2015 no se trata más de derecha, ni de izquierda, tampoco de “centro”. En 2015 la política debe tratarse de un garante democrático de EQUIDAD, SOSTENIBILIDAD y RESPETO.

Y finalmente, deberemos pasar con urgencia del MIEDO al CAMBIO porque cada vez que actuamos como agente de miedo, sembramos intolerancia, desprecio o corrupción, bloqueando las posibilidades de millones de seres humanos y colocando alfombra roja al mal. Y cada vez que por miedo a enfrentar nuestras responsabilidades no actuamos o rompemos principios básicos también co-creamos el mal del mundo.

De alguna forma, la mayoría personas “comunes” estamos bloqueando un sistema que genera pobreza. Y más allá de cualquier país, el problema se extiende a escala mundial.

Del miedo al cambio, como nos dicen palabras de Octavio Paz, ese es el único camino.


No se trata de ser imprudentes, ni los más osados, se trata de ser coherentes, valientes y consecuentes, mientras tengamos la opción de serlo. Al final del día, ser parte del problema o de la solución, será, para quienes tengamos la capacidad de comprender este mensaje, cuestión de actitud.      


lunes, 2 de noviembre de 2015

PATRIÓTICOS TRENDY: CON LAS CUTARRAS EN EL CORAZÓN




En una sociedad tan consumista como la nuestra, toda ocasión vale para comprarse algo nuevo. Si revisamos el calendario Panameño, veremos lo repleto que está de citas temáticas que, en su mayoría, son pretexto de “necesario gasto” tanto en atuendo como en decoración, en su mayoría superficiales, pero, la verdad, pareciera que sin ello la ciudadanía cae en un déficit de expresión personal… 


Entiendo que, para quienes saben aprovecharlo, este comportamiento, a menudo compulsivo, se traduce en ventas aseguradas para los comercios todo el año. Sin ir más lejos, en esta semana pasada miles de panameños salieron despavoridos a gastar lo que aún no habían cobrado, para comprarles un disfraz a sus niños… 


Para muchos es inadmisible crear tu propio disfraz o re-utilizar elementos para decorar tu casa; parecieran no saber en qué mundo viven, pero el caso es que al final, el gasto se percibe como ineludible y “justificado” entre las mentes de este tipo de ciudadano que de algún modo está solo conectado consigo mismo, alienado del mundo real.

Ojalá para el 2016 comiencen a integrarse actitudes más sostenibles… En mi infancia, en mi pueblo natal catalán, nos disfrazábamos en carnaval, pero traer un disfraz “comprado” se consideraba una estupidez, falta de creatividad y una actitud consumista que creaba anti valores… Pero en el 2015, dentro de los hogares panameños faltan verdaderos valores, estimulando el esfuerzo para lograr las cosas, ese esfuerzo de “hacer” y “crear”  versus comprar. Nos falta educar en la austeridad y la sostenibilidad en general, algo que deberían ser pilares educativos de nuestros menores. Al final del día, esto es lo que se traduce en cultura y lo único que tiende puentes hacia un futuro que merezca la pena heredar.

Ya hemos pasado el capítulo de “Halloween” y hoy nos encontramos a las puertas de iniciar los actos de celebración del Mes de la Patria. En este mes celebramos  de todo: independencia, separación, símbolos patrios, momentos históricos y otros tantos motivos que llevan al asueto vacacional de la primera quincena de Noviembre.



Pero el patriotismo es completamente bipolar en Panamá… vemos el fervor en los medios y en las 
instituciones públicas, en los desfiles de las bandas escolares, institucionales e independientes y en los actos oficiales que guardan gran protocolo y solemnidad. (Bueno, eso cuando no cometen errores garrafales en su uso de simbología nacional como hemos visto en los últimos días, pero no entraré al trapo hoy con este asunto, porque es materia para otro post).

Mientras unos celebran la patria, otros celebran el tiempo libre que ésta les brinda y aprovechan para viajar a fuera del país. Entendamos que trabajaron muy duro todo el año y desean disfrutar de tiempo de calidad,  con los suyos y,  sin más remedio, aceptaremos pulpo como animal de compañía… El problema es cuando lo sumamos todo junto, lo licuamos, termina por ser lo único que servimos en los hogares, dando a los niños tradiciones exprés, cuyo único esfuerzo para disfrutarlas pasa por el tiempo de espera en caja para pagar y encima para que luego, no tengan siquiera que desfilar porque “los pobres” tienen derecho a ir de vacaciones...

Creo que quienes desean hacer vacaciones son los padres y cada vez son menos los que apoyan a que sus hijos se vistan de Patria y valoren la historia que los define, su contexto y el país que deberían amar, proteger y al que deberán aportar algún día. ¿Si no les mostramos el camino hoy, cómo esperamos que lo encuentren mañana? Diremos que es culpa del Gobierno, solo que a éste lo componen personas que algún día fueron educadas en un hogar y en una escuela, preguntémonos cómo.

Regresando al tema que hoy me ocupa, éstas fechas reúnen muchísimas celebraciones en nuestro calendario y venimos también de la semana de la moda nacional, cada vez con mayor contenido eco amigable  y de mayor celebración de la identidad panameña, en este caso, enmarcado en el contexto del “Prêt-à-porter”.  Y tras haber podido revisar con calma las propuestas que nuestros medios nos traen para noviembre, inspirados tanto en lo más reciente de la moda local y como en lo más inminente en las calles del país, debo confesar-les  que  me siendo gratamente sorprendida de cómo se ha sabido imponer como tendencia de estilo el “Vestirse de Patria”.


Al decir “Vestirse de Patria” no me refiero necesariamente a vestirse “de típico” -lo cual también vive un poderoso auge- no, en este caso me refiero a la capacidad de tematizar el atuendo casual, dándole guiños que lo identifiquen con Panamá. Que al vestirnos, celebremos Panamá.

Si abrimos las revistas de moda nacionales que nos llegan desde la semana pasada con este tema, veremos las múltiples propuestas de complementos, ideas y combinaciones con prendas de vestir que podemos encontrar en nuestro país. Veremos que existe oferta para todo rango de presupuestos, un sinfín de ideas que podrían hacer de nuestros días de noviembre una oportunidad de reivindicar la identidad nacional panameña, con mucho estilo.    

Veo tops de algodón o lycra con inscripciones plausibles, desde las más obvias que juegan con la palabra Panamá, como el clásico “I (corazón) Panamá”,  hasta  algunos ocurrentes juegos de palabras que les exhorto a que descubran en las boutiques de casco o con las pistas que nos dan los blogueros nacionales de moda… Hay para todas las personalidades y  edades,  pero debo admitir que la selección tiene como denominador común el buen gusto. Es decir, bravo por estas revistas que persiguen inspirar a sus lectores de forma positiva.  


Como parte de la oferta tenemos, por supuesto la ropa “estilizada”, que es aquella que toma como inspiración los elementos que conforman el atuendo típico, para llevarlo a un look más innovador, pero siempre elegante, tanto a nivel casual como formal. Es ideal para mostrar nuestro amor por la cultura panameña y a la vez lucir bien en cualquier circunstancia sin que parezca que vamos “disfrazados”.  Además, suele ser una opción más cómoda o llevadera que el atuendo típico, especialmente para la mujer,  algo que para largas jornadas de observación de desfiles al aire libre, con nuestro clima inclemente, se agradece mucho.

Lo que pareciera “alejarse” de lo tradicional, bien usado, hace justo el efecto contrario, suma a más personas a acercarse a la identidad cultural y tradicional del país.

Podemos encontrar opciones económicas en la popular Avenida B y en la Salsipuedes, en su mayoría de fibras sintéticas, pero que bien combinadas pueden ayudarnos a lograr el efecto deseado o bien, si preferimos lucir una prenda más “fina” que hable muy bien de nuestro conocimiento y respeto a las tradiciones, pero sobre todo, que nos aporte elegancia, entonces deberemos optar por una prenda de lino o hilo de algodón, con fino trabajo y un acabado de gran calidad, para lo cual será preciso encargarla -con tiempo- a cualquiera de los cientos de artesanos expertos que las trabajan con calidad y buen gusto, a nuestra medida y estilo.

De nuevo, olvídense de la inmediatez para obtener un excelente resultado… hay que prever, programarse y valorar la labor del artesano y diseñador panameño…

Pero así sea para ir a hacer la compra al supermercado, o para una salida a cenar o al teatro, es tiempo de combinar,  con estilo y buen gusto,  los elementos claves de estos días: colores patrios, juegos de joyería de pollera combinados con ropa casual o estilizada, o que los patrones y estampados de nuestras prendas frescas y cómodas enaltezcan a Panamá con su nombre o elementos alegóricos.

En joyería, vemos que no todo debe ser oro, este año hay unas propuestas en goldfill muy lindas que, por cierto,  tienen varias ventajas;  pues suelen ser creadas y producidas por manos panameñas, lo cual favorece el ingreso nacional, otra es que su precio es muy inferior al de una joya de oro (se hace más accesible y universal) y por último, no pierden tan rápidamente su brillo y lindo color dorado, algo que sí les sucede a las prendas de fantasía de menor costo, que,  bien a la hora de comprarlas suelen ser algo más económicas, duran poco y por ello terminan siendo más caras.


Y cuando se trate de pisar con fervor, la elección es clara: ¡No hay nada mejor que un buen par de cutarras! Sí, cutarras de todos los colores, acabados, planas o altas con suela topolino. Las hay metalizadas, coloridas o el lindo tono que adquiere el cuero natural curtido…Incluso la cutarra tradicional, la cual no tiene siquiera caucho en la suela y que debe hacerse a la medida, se vuelve un accesorio en tendencia para hombres y mujeres. Si queremos usarlas con estilo casual, solo tenemos que saberlo combinarlas con ropa fresca pero ojo, nada de "ñoñerías", eso no se lleva, vayámonos a la búsqueda de un Look fresco y trendy, como una falda larga de algodón o mezclilla y un suéter sin mangas con un elegante “Viva Panamá”!  

El costo de la vida se ha disparado en nuestro país, esto ya nadie lo pone en duda, pero como vemos, con la amplia oferta actual, vestirnos de Patria puede ser algo que podemos hacer con mucho estilo y un presupuesto ajustado. Tanto despilfarro en Halloween, ¿no me dirán que no se puede invertir en un par de cutarras artesanales y un juego de tembleques? O un sombrero montuno,  que puedas sacar en cada ocasión que lo necesites,  sin que pase de moda ni se vea repetitivo… ¡Eso siempre te hará ver trendy! Siempre  cuando le des el estilo y el porte que merece…


Lo ideal es invertir una sola vez en un buen sombrero y en las cutarras, esas no son caras, eso sí, artesanales, trabajado todo por manos panameñas, lo cual le dará un toque auténtico a tu outfit y será un apoyo al verdadero artesano local, quien lo necesita y mucho. De hecho, solo haremos patria si somos sostenibles en nuestro gasto y en nuestras elecciones diarias. Al fin y al cabo, vestirse de Patria sumándole a ésta y no al revés será, ante todo, cuestión de actitud.


martes, 27 de octubre de 2015

LA DICTADURA DEL ABURRIMIENTO CROMÁTICO INVERNAL




Crecí en un lugar del planeta en que existen claramente las cuatro estaciones del año, algo que debería ser simplemente hermoso, colorido, variado y estimulante… Solo hay que oír las cuatro estaciones de Vivaldi para disfrutar de las miles de cosas las que suceden a lo largo de todo el año... hojas caen, plantas retoñan, luego el viento, la nieve… 



Pero les diré que en plena era de la información queda aún mucho por hacer. Parece mentira, pero en mi último viaje hallé que la ciudad más creativa, linda y estimulante del mundo (es decir, Barcelona) seguía ofreciendo en las vitrinas de otoño-invierno lo más aburrido del mundo, especialmente si de zapatos se trata. 

Tal era el aburrimiento en las vitrinas que en esos momentos en que me dolía profundamente pensar en que mi viaje llegaba a su fin, solo debía acercarme a un “escaparate” de moda y... ¡BAM!, a mi corazón le llegaba un sentimiento de nostalgia inmediata por Panamá y todo su color… 

Otoño… 

Recuerdo en mi infancia pasear por los bosques del Montseny y recoger hojas caídas… No había dos del mismo color. Desde el ocre hasta el rojo prendido, pasando por los verdes de los árboles de hoja perenne… Un cielo azul coronaba el jazmín de flor blanca, que es resistente incluso a las nevadas…

Recuerdo el amarillo prendido, el morado y el blanco de los pétalos de las pequeñas flores del invierno, dibujando coloridos paisajes...

Y a pesar de todo este entorno de inspiración, los diseñadores de moda se empecinan en imponer la crudeza depresiva de la monocromía carbónica y chocolatosa del aburrimiento.



Recuerdo hace veinte años atrás, en un día como hoy, yo vivía el “cambio de temporada”. Ese día en que debes aceptar que ya no volverás a usar ese vestido de baño, ni esa blusa veraniega, hasta -por lo menos- dentro de siete meses… En pocas horas, sucedía lo inevitable: toda esa ropa colorida, fresca y llena de energía positiva, quedaba doblada y comprimida entre paredes de plástico y sobrecitos anti-polilla, con fragancia de lavanda.


Sí, mi ropa hibernaba y siete meses más tarde, con una ilusión parecida a la de la noche de reyes, se abrían esas cajas. Mi cuarto tenía la ventana de par en par, dejando volar las cortinas con la primera huida del frío, para que entrasen libremente los ensordecedores reclamos de los pajaritos que en primavera enloquecían, como el resto de nosotros.

Y en esa re-apertura de las cajas se vivían un sinfín de emociones, con sentimientos encontrados: como la emoción de re-descubrir esa blusa que amaste tanto y que ya no recordabas y la frustración de hallar algunas prendas “de temporadas atrás” cansadas de re-aparecer de esa caja y que comenzaban a reclamar un nuevo destino.

En cualquier caso, en esas latitudes cuatro-estacionales,  se vive una especie de salto cuántico en el fondo de armario dos veces al año, todos los años… Y así nace el vaivén de jerséis saliendo de las cajas y vestidos frescos entrando en ellas.


Pero a pesar de que la madre naturaleza abre la temporada de otoño-invierno con cierta astenia otoñal, estados depresivos por la llegada del gris en los cielos y la bajada del termómetro, los diseñadores se rehúsan en apoyar a las personas a superarlo con su atuendo y,  al contrario, refuerzan esa taciturnidad,  con sus diseños más tristes, imponiendo una dictadura de aburrimiento cromático.

Y cuando llega octubre las vitrinas se inundan de tres colores: Negro, Gris, Marrón. Con alguna excepción accidental de Beige… Para cuando llega la temporada navideña, un mes y medio después de la salida de jerséis de las cajas, se amplía generosamente la gama de colores en las boutiques y almacenes de ropa con la llegada del Rojo, junto al Dorado, el Blanco e incluso Plateado (que no deja de ser una metalización del gris)!!!


No me malinterpreten, amo todos esos colores, me encanta el negro, especialmente en satén o cuero y adoro el algodón orgánico en color gris, pero lo que nos proponen los comercios es deprimente…   Y digo los comercios, porque me consta que las firmas de moda presentan mucho más color en las pasarelas… 

El miedo al fracaso en ventas,  lleva al encargado de compras de las grandes cadenas y las boutiques de multi-marcas a quedarse en su zona de confort. Lo curioso es que la zona de confort sea, año tras año, la Depresión!

Créanme, estuve en Barcelona la primera semana de octubre, tratando de comprar un par de zapatos cerrados y altos de color marfil o en su defecto, el infalible color nude (una misión aparentemente sencilla). Aclaremos bien el asunto, nada fucsia, ni con florecitas, nada turquesa ni naranja prendido; solo un suave y discreto color marfil, o mantequilla, o nude,  para completar el atuendo que quería usar para un evento importante, pero adivinen: a menos que aceptara propuestas para novias (con brillos anacarados, satenes, perlas, etc). no había un solo modelo en este color, de hecho, me miraban como si yo fuera un alienígena, con una sonrisa, claro, la amabilidad nunca faltó.

-Tienen zapatos de color marfil o nude?
-No chica, estos colores eran del verano! Ahora todo es otoño invierno…
-¿Y en inverno no se usa nude? Bien que vi a la Palermo con un abrigo bien peludo y unos stilettos en nude… jeje… (Esa soy yo haciéndome la ocurrente, discúlpenme por ello…)  
-No chica, es que en esta época, ya sabes, todo viene en colores neutros.

¿Perdón? (Pensé) Y el “nude” ¿qué es?

En cada tienda, con cariño y simpatía, trataban de convencerme de que me llevara algo en negro porque, según me decían, “combina con todo”.  ¡No! 

Yo,  de terca, solo quería reforzar el COLOR verde botella y brillante de una falda que pensaba combinar con un top de color marfil, pero esa idea mía parecía alocada y a destiempo, con un calendario tiránico que decide que “debes” vestirte de luto, o como si tuvieras una depresión, desde el uno de octubre.



Finalmente, contra viento y marea, justo cuando ya me iba a rendir,  se hizo el milagro:  en una boutique tradicional (curiosamente) en la que no hay “tendencias” sino “básicos de calidad” y se jactan de que “lo suyo es siempre bueno y siempre útil” (¡muy cierto!) resultó que tenían TODO EL AÑO zapatos salón en tres alturas de tacón y su versión plana, en casi todos los colores del arco iris y adivinen, tenían un par salones de ante en el verde exacto de mi falda “panameña”!  …Si, sonaron trompetas celestiales.


… Mis acompañantes en la hazaña eran mi mamá y mi esposo y la primera se emocionó tanto que me regaló ese par de zapatos color esmeralda para asegurarse de que no dejara de llevarlos conmigo… Como premio, el día 10 de octubre fue el más lindo del 2015 en Cabrils, el pueblecito de la Comarca del Maresme donde tuvo lugar el importante evento familiar, 23ºC sobre el esperado y temido "17" y ni una sola nube, con una brisa perfecta con olor a tomillo y romero, para disfrutar en una terraza al aire libre, viendo los mil tonos de verde del Mont Cabrer y Vilassar de Dalt y los mil tonos de azul que conformaban entre el cielo y el Mediterráneo al fondo del paisaje, flanqueado por las tejas rosadas y rojizas de los techos que, como una falda, caían elegantemente hasta perderse en el paisaje...

Pareciera pues, que nuestro sincero deseo de vivir en colores y revelarnos contra la tiranía de las corporaciones -y su maléfica cruzada por deprimirnos durante 7 meses del año- finalmente rindió sus frutos.  Al fin y al cabo, ponerle color a tu vida, solo es cuestión de actitud.