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viernes, 16 de diciembre de 2016

AÑO NUEVO, RITMO NUEVO

Cuando hago campaña a favor del consumo responsable no falta quien dice que eso contradice mis llamados a observar el mundo de la moda y a cuidar el aspecto personal. Admito que la duda es razonable, así que decidí compartirles este post, con algunas claves y secretos para una vida más asertiva, especialmente entre tantas presiones absurdas que se crean en nuestra sociedad de consumo. 

La creciente necesidad de vivir una vida plena, con mayor sentido, obedece a que nos estamos saturando de imposiciones y elementos tóxicos.  Los primeros seres humanos en observarlo se alarmaron y comenzaron a crear soluciones, algunas con muy buenos resultados y como es lógico, comenzaron a ser imitados por otros... Así nació el movimiento slow,  un concepto vital que invita al ser humano a liberar sus presiones vacías y malos hábitos, para tomar el control de su tiempo, su salud y su vida. 

El tiempo es uno de los mayores activos que tenemos y si bien no lo podemos fabricar, resulta que podemos rentabilizarlo mejor al gestionarlo con más cabeza. El movimiento slow nos invita a que demos prioridad a las actividades que favorezcan nuestro bienestar y el de nuestra familia, eliminando 
todo aquello que no sume a nuestro favor, ni a favor de nadie. 

Revisa cuánto tiempo pasas en las redes sociales, cuánto tiempo dedicas a ver mala programación televisiva, y cuánto tiempo dedicas a conversar sobre la vida de otros... Todo ello es desperdiciar lo único que te abre puertas a ser verdaderamente feliz. Los partidarios del movimiento slow nos muestran que si le restamos tiempo a las cosas dañinas o inútiles liberamos tiempo para cosas tan importantes como reflexionar, escuchar una buena canción, o dar un paseo. Este tipo de actividades aparentemente "poco importantes" resulta que en realidad son los pilares de una vida feliz, por eso es tan importante darles su espacio en nuestra agenda. 

Los proponentes de este movimiento creen que, aunque la tecnología puede acelerar el trabajo, la producción y distribución de comida y tantas otras actividades humanas, las cosas más importantes de la vida no deberían acelerarse…Se trata pues de seguir una estrategia de vida más inteligente, que favorezca tu salud, la del planeta, que mejore tu relación contigo mismo y con los demás y que no perjudique tus finanzas.  

Del movimiento slow se derivan, por ejemplo,  el “slow food” y el “slow fashion”… Ya ven que si anteponemos el concepto slow ante alguna actividad o area de interés establecemos un nuevo rumbo y una nueva velocidad. Uno más valiente. 

La palabra slow en inglés significa despacio, pero no se equivoquen, en este caso no implica bajar la eficiencia ni la calidad de nuestras actividades, sino todo lo contrario. Se trata de bajar revoluciones de forma estratégica, para lograr una vida con mayores compensaciones y 
beneficios para ti, pero ojo, mientras no generes un impacto negativo a terceros, esto último es muy importante pues cuando una parte de la ecuación sale perjudicada, esa actividad se aleja de la posibilidad de producirte beneficios reales.

Por lo general, lo difícil no es “vivir mejor”, sino cambiar los malos hábitos de vida por hábitos saludables, pues implica un esfuerzo de aprendizaje cuando ya somos adultos. Así que integrar el movimiento slow en tu vida es un auténtico reto, no lo niego, pero suelen ser las cosas que más nos cuestan las que pueden darnos las mayores compensaciones.

Llevado a la comida (slow food), este movimiento nos inspira a seguir una alimentación saludable, cuyo consumo nos lleve a poner en práctica la responsabilidad nutricional con nosotros mismos y nuestros seres queridos, pero también nos pide tomar consciencia de la responsabilidad medioambiental, esa que podemos tener al comprar, cocinar y desechar los alimentos (origen de éstos, envases, aceites, detergentes...). Cada elección nos hace responsables de sus consecuencias. 

No voy a entrar en detalles, mejor es investigar y adecuar el conocimiento a nuestro estilo de vida, a la edad propia y de quienes estén bajo nuestra responsabilidad e investiguemos más a fondo las opciones de consumo que nos brinda nuestra ciudad. Pero el mensaje principal de este movimiento es claro, sencillo y universal: solo hallamos felicidad verdadera (profunda y sostenible) cuando integramos valores éticos, estéticos y ecológicos en todas nuestras actitudes y decisiones. 

Llevado a la moda (slow fashion) es la reivindicación a su antagónico "fast fashion", éste último, un fenómeno que nace del capitalismo salvaje y el consumismo descontrolado, cuyas consecuencias han contribuido en gran parte a posicionar el movimiento slow... La propuesta del slow fashion nos invita a usar la moda para que ésta sume en nuestra vida y no al revés. La compra de ropa o complementos, por ejemplo, debería ser el resultado de una planificación estratégica que hagamos bajo un objetivo claro y un presupuesto lógico. Siendo así, la calidad, el buen gusto, así como la utilidad de nuestras adquisiciones serán elementos claves a considerar en nuestras decisiones de inversión en el arreglo personal. Además, como todas las áreas de la vida en un tempo más “slow”, nos invita a la compra responsable, a favor de la equidad, el comercio justo y la sostenibilidad ambiental.

Calidad y cantidad son dos conceptos a tener presentes a diario en una vida slow… 

La calidad de una prenda, por ejemplo, sin duda es importante, pues te lleva a que esté vigente y visible por más tiempo. Además, habla mejor de ti porque se percibe más de lo que piensas...

También la cantidad, si observamos la diferencia entre “nutrirse” y “engullir”, por ejemplo, veremos que una persona puede atiborrarse, o gastar cantidades exorbitantes en su alimentación y aun así no estar bien alimentada. Pues bien, con la ropa y con todo lo que compramos sucede algo parecido, a veces no compramos ropa, la "engullimos".

Las falsas creencias nos pueden hacer mucho daño en este sentido… Por ejemplo, pensamos que somos más responsables cuando compramos algo rebajado, o porque es muy económico, cuando en realidad estamos basando la decisión de compra en la propuesta del precio del artículo y no necesariamente comprando el artículo que necesitamos. Ojo, no digo con esto que esté mal comprar en rebajas, sino que no deben ser las rebajas las que estimulen el comprar. 

En general, seamos más exigentes ante las opciones que tenemos y tomemos el control de nuestras necesidades y de nuestro presupuesto. Es decir, baja un poco el impulso emocional cuando vayas a la caza de algo que necesitas y pon la antena para que no te den gato por liebre: Por ejemplo, si dudas de si es o no piel auténtica, porque no tienes el don de detectarlo al tacto, es sencillo: ¡lee la etiqueta de composición! 

Lo cierto es que si gastas menos en "ropa basura" quizás te quede algo de tu presupuesto para invertir en piezas célebres, creadas desde la pasión verdadera, obras de arte en muchos casos y que, ¿porque no? te mereces poderlas disfrutar...

Como el diseño de autor, por ejemplo, que crece entre los adeptos al slow fashion y podría tener su lugar especial en tu armario. Los diseñadores que producen en su atelier de forma responsable crean piezas que en ocasiones resumen todas las preocupaciones que inspiran al movimiento slow… Tus piezas más icónicas, deberían ser creadas con las tres "C" (consciencia, cultura y cariño)... Una forma infalible de elevar la calidad de tus outfits es combinar un fondo de armario de retail con piezas especiales creadas por un auténtico artista. 

Si se han percatado, una vida con menos estrés y más salud y calidad de vida no está reñida con el estilo. Lo comento porque a veces veo a quienes optan por una vida saludable, sencilla y coherente y creen que por eso deben dejar de arreglarse o de verse bien… Eso es una incoherencia en sí misma. No hay excusa para dejarse...es más, la dejadez es un crimen en contra de la felicidad propia y de los tuyos.  

En ocasiones la dejadez se escuda tras la falta de presupuesto o de la falta de tiempo. En esos casos es urgente revisar el gasto diario a detalle, desmenuzarlo TODO y descubrir que posiblemente no careces de dicho presupuesto, sino que en muchos casos es un tema de prioridades...

Y por supuesto, al invertir en ropa, zapatos o complementos, asegurémonos de comprar aquello que nos favorezca y no conformarnos con menos! Esto implica que la ropa sea agradable a ojos propios y de los demás…

Para muchas personas, casarse y tener hijos los lleva a la falsa creencia que su “yo de proyección externa” murió y descuidan su imagen personal. Esto lo he visto incluso en profesionales, si bien siempre es un error. Por el contrario, están quienes se amparan de cualquier pretexto para comprarse ropa de oferta o rebajada... es malo dejar de cuidar tu aspecto, entre otras cosas es una falta de respeto hacia quienes te quieren, pero tampoco es bueno comprar cosas solo porque estén de oferta!

Verse bien es el resultado de observarnos con franqueza, invertir con sabiduría, cuidar nuestra salud y vitalidad y vivir en consonancia con nuestros intereses, valores y prioridades reales.

Vemos personas que siempre tienen un halo de estilo, que sin necesidad de estar gastando en ropa ni salones de belleza siempre se ven bien… Afortunadamente el primer paso para alcanzar eso que los franceses le llaman  je ne sais quoi, es la sencillez, que siempre suele ser una buena idea y un paso poderoso hacia una vida de felicidad si lo aplicamos en todo... 

Las “posturas sociales” que se refuerzan exageradamente con nuestras actitudes o al vestir suelen actuar más como presiones auto impuestas que no como mensajes de utilidad. 
Nuestro atuendo no define nuestra capacidad de hacer el bien o el mal, ni tampoco define nuestros valores, pero proyectar una imagen verdaderamente favorable de nosotros suele ir de la mano con una actitud sensata y coherente que convive con un estilo de vida saludable.

Nuestras elecciones y decisiones definen el peso que nos cargamos en la espalda y el grado de nuestra felicidad… Siendo así, el primer paso hacia un año más “slow” debe ser, hacer ante todo, una buena limpieza en múltiples áreas de nuestra vida. Y nos esclavizamos con tantas cosas... Prejuicios estéticos, malos hábitos, incluso con obligaciones sociales...No hay nada peor que esforzarse a diario para pretender ser quienes “no somos” con el objetivo de agradar o impresionar a quienes “creemos” que debemos agradar y no a nosotros mismos. Pongamos lupa a nuestros esfuerzos para lograr satisfacer a quienes lo merezcan, asegurándonos de estar nosotros mismos en esa lista.  

Además, cuando dejas de ser un esclavo de las presiones sociales, materiales -o vacías- te conviertes en alguien menos manipulable, algo que actúa como excelente tamizador de relaciones tóxicas, otra gran ventaja de una vida slow. Las personas que no tienen buenas intenciones contigo, cuando detectan que bajas revoluciones y reivindicas tus valores de forma integral, comienzan a sentirse incómodos y a acelerar procesos que justifiquen su alejamiento de ti. 

Al fin y al cabo, este movimiento es un lógico llamado a ser personas más felices, libres de tóxicos de todo tipo y más capaces de hacer felices a otros. Una vida slow nos convierte en verdaderos agentes de cambio positivo y sin perder el estilo,  por eso me encantó y se lo quise compartir. ¿El secreto para lograrlo? Pues bien, como todas las cosas importantes que definen nuestro rumbo en la vida es,  sin duda alguna,  cuestión de actitud. 

jueves, 21 de julio de 2016

LA MUERTE DEL HOMO SAPIENS SAPIENS


Crecí en un ambiente en el que el valor de las personas residía en sus actos y cuyos derechos primordiales eran inherentes a su existencia… Quizás por eso el concepto de "machismo" fue por años un tanto exótico para mí. Pero al crecer, entendí que el machismo es real, que está por doquier y que es dañino para todos, hombres y mujeres pues llevado al extremo destruye la vida de las personas a las que afecta, tanto directa como indirectamente. 

Con el pasar de los años aprendí que si queremos un mundo mejor debemos contrarrestar los efectos nocivos del sexismo que se halla implícito en tantos y tantos mensajes que se emiten a diario, producto de una mentalidad poco o muy machista que hemos “tolerado” de forma imprudente como sociedad. 



Algunos medios han anunciado que hemos entrado de lleno en la Tercera Guerra Mundial. Yo creo que el mundo está en guerra en muchos sentidos...Estamos afectados a diario por muchos miedos y frustraciones que no todas las personas saben gestionar de forma asertiva. 

Desde hace un millón de años atrás hasta hoy, todo lo que hemos logrado ha sido quedarnos en “HOMO SAPIENS” y por eso usamos la violencia como un recurso primario... Estamos estancados, no hemos evolucionado. 



Mientras la violencia doméstica o intrafamiliar es la respuesta para personas de a pie, cuya parcela de poder no va mas allá de su casa, no debe extrañarnos la violencia a gran escala que llevan a cabo las personas cuya parcela de poder es un territorio completo...


Quizás ya sea tiempo de evolucionar un poco más, de matar al Homo Sapiens y evolucionar al "HOMO CONSCENTIS”...



Si nos quedamos en "sapiens" nos limitamos solamente a querer “saber” y "tener",  es decir, acumular información (especialmente si ayuda a desacreditar a otros,) y a acumular bienes, a cualquier precio... cuya máxima expresión de traduce en sed de “Poder”, también a cualquier precio.

Para evolucionar como especie, lo primero que deberíamos dejar atrás, antes incluso que los incisivos y el vello corporal, es el machismo. Lejos de ello, he notado que está más agudizado últimamente. 



Por supuesto que en todo proceso evolutivo tenemos avances y retrocesos y que al final gana la selección natural... Aquí juegan con ventaja las personas más evolucionadas, con especial énfasis en los varones, que fueron educados con amor y respeto, carecen de complejos, se sienten seguros de sí mismos y adoran que cualquier mujer se pueda lograr empoderar, especialmente si se trata de su compañera de vida, siempre lo haga con respeto por sí misma y sepa disfrutar de sus éxitos. 

En el caso de los varones que tienen esta visión de sus congéneres me atrevo a afirmar que son una “sexy” minoría que, dicho sea de paso,  está sabiendo aprovecharlo, pues, según los expertos, ellos son los pocos varones “felices” de nuestro mundo.  

En días pasados leí en uno de los principales periódicos de España que en ese mismo país una mujer es violada cada ocho minutos. ¿Perdón? Lo tuve que leer completo, porque pensé que era un dato errado en el titular. ¿Ustedes sabían eso? Yo no. Luego me di cuenta que no hubo respuesta en las redes, difícilmente las personas de mi alrededor supieron de esta grave situación, que más concretamente azota a España, uno de los países más observados y populares en occidente.

Entonces comencé a evaluar la situación a un nivel más local. Viendo cifras, podemos afirmar que efectivamente, existe mucha violencia contra la mujer en nuestras ciudades, de hecho, en toda Iberoamérica, y sin embargo,  prácticamente reina el silencio alrededor de este asunto en medio del gran “diálogo social digital”.

Si consideramos que ese dialogo digital suele dar los indicadores de las inquietudes, gustos, preferencias y temas de mayor interés de las personas, el silencio alrededor de la violencia de género me dispara un sinfín de interrogantes y nuevas preocupaciones…  


Hombres y mujeres, no solo somos “dueños de nuestras palabras”, también somos “esclavos de nuestro silencio” y sin ir más lejos, en Panamá crecieron los femicidios y la violencia doméstica de forma alarmante pero tampoco hay “ruido” en las redes al respecto.

La ley 61, por contrario, sí ha suscitado gran debate y muchísimo interés... También las noticias sobre aspectos de gobierno o políticas vemos que mueven pasiones, con un sinfín de opiniones y comentarios de toda clase...  Pero la violencia contra mujeres, nada,  muere con ellas, en un aterrador silencio.

Así que opté por consultar a un analítico de redes sociales para que me informara sobre los temas que generan más tendencia y diálogo digital, a ver si comprendía mejor qué está pasando...En primer lugar, me indica que los culpables o  agresores, en todas esas noticias de violencia de género que le mostraba,  no tienen relación alguna con la religión ni con la política. 

Es más, el denominador común en los “culpables” o los “violentos” se halla en tres elementos claves: hombres, españoles o panameños (según la noticia) y adultos o mayores de edad. Y entonces me explicó que la gente no suele airear ni enfocarse en que se aireen malas acciones perpetradas por alguien que en esencia es muy parecido a uno, a menos que sea alguien con mucha consciencia y que viva con un fuerte sentido solidario hacia las víctimas. 

Por último, en todos los casos que revisábamos, las víctimas son mujeres, desde menores de edad hasta ancianas. Y lamentablemente no son el colectivo de víctima más popular para desatar diálogo.

Quienes son  las víctimas más populares en las redes, que logran atención y comentarios? En primer lugar tenemos a las mascotas, en segundo lugar los famosos -o celebridades- que han vivido alguna situación que los afecte negativamente, luego, vienen las víctimas de terrorismo,  pero ojo, cuando éstas son de ciertos países, siguen las de catástrofes naturales y  así nos vamos… Pero hasta llegar a “mujeres que injustamente hayan sido agredidas por un hombre” parece que hay una larga lista de prioridades en la preocupación social.



Así que esta semana he descubierto que, por terrible que sea un acto de violencia,  cuando su víctima es mujer y el acto no se vincula a la religión ni a la política, cabe concluir que se trata de una noticia que carece de interés para el usuario de redes sociales.

AMIGOS, SI ESTO ES ASÍ, PERMITAN QUE LE DIGA QUE ESTAMOS EN GRAVES PROBLEMAS. 

La verdad es que piensen lo que piensen, deben saber que si no velamos pronto por la felicidad de la mitad del planeta, la otra mitad está perdida y ello empieza en tu casa, en tu barrio, en tu ciudad… 

Si les soy franca no me había dado cuenta de que tenemos las redes invadidas de hombres y mujeres machistas. Yo no lo tenía tan claro y ahí es donde descubro la segunda parte de esta realidad. Estos "sapiens" no se ven "pre-históricos" en sus maneras, ni en su vestir... Son atrevidos sumándose a usar tendencias y hacen incluso afirmaciones "feministas"... Son personas que señalan a otros como "retrógrados"... Es decir, tenemos una gran cantidad de hombres y mujeres, que se ponen uniforme neo-liberal o persona de "mentalidad abierta", solidarios y preocupados por el bien común, pero es sólo para que nadie pueda cuestionarlos y así pueden cuestionar cómodamente todo cuanto les convenga o sepultar en las sombras todo aquello que pueda ser "incomodo".

Vivimos pues un nuevo machismo que lo practican, tal parece,  una preocupante cantidad de usuarios de las redes sociales. 

Estamos pues ante un nuevo machismo encubierto que “acepta” a la mujer en el deporte, pero le molesta la pérdida de “atractivo” sexual que implica el alto desarrollo de sus grupos musculares. Es decir, que no ve a una atleta, sino a la “mujer”, a diferencia de cuando observa a un varón, entonces sí ve al “atleta” y no al hombre.

Y si hablamos de vida pública o política, este machismo acepta a la mujer en ella,  siempre y cuando complazca una visión satisfactoria de su realidad…Por ejemplo, en el caso de Theresa May,  este perfil de opinantes procuraron destacar que uno de los valores más reseñables de la nueva Primera Ministra era su “debilidad” por la moda y los zapatos, asegurándose de forma perversa que la feminidad (que en sí misma es algo hermoso y bueno), en este caso fuera alimento de una visión peyorativa de una mujer de poder.

Creo que la mayoría de las personas viven con miedo y solo defienden lo que miserablemente les conviene. Quizás nosotros mismos, usted, yo,  caigamos a veces en dejarnos llevar por algun tipo de falta de seguridad, pues somos humanos... y todavía "homo sapiens"...Pero este no debe ser un tema para tomar a la ligera... Así que, mi sugerencia es la siguiente: A la pregunta de ¿se considera usted machista?, Simplemente no corramos a dar un no… Evaluemos antes si estamos siendo de veras justos y valientes…


¿Aceptamos un mundo con total igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres? ¿Nos gusta un mundo en el que una mujer plástica pueda ser líder y una mujer que no invirtió en lo absoluto en variar su aspecto externo, también pueda, porque lleguemos a aceptar que la apariencia no define nuestras habilidades sino nuestro proceder a su consecución?

Bien poco tienen que ver las etiquetas con los actos que son malos, violentos o que perjudican a inocentes. Son las personas que los llevan a cabo sus responsables. Y para evitar los actos de maldad,  debemos empezar por no caer en su patrocinio así sea de de forma inconsciente. 



Atrevámonos a evolucionar de “HOMO SAPIENS” a “HOMO CONSCIENTIS”.

Es urgente plantear este salto evolutivo ya que si no luchamos en pos de las dos mitades del mundo, no habrá un mundo por el que luchar. Y créanme, no es tan complicado, al fin y al cabo, mantener un ojo crítico ante la realidad sin caer en una doble moral, es tan solo Cuestión de Actitud. 

martes, 27 de octubre de 2015

LA DICTADURA DEL ABURRIMIENTO CROMÁTICO INVERNAL




Crecí en un lugar del planeta en que existen claramente las cuatro estaciones del año, algo que debería ser simplemente hermoso, colorido, variado y estimulante… Solo hay que oír las cuatro estaciones de Vivaldi para disfrutar de las miles de cosas las que suceden a lo largo de todo el año... hojas caen, plantas retoñan, luego el viento, la nieve… 



Pero les diré que en plena era de la información queda aún mucho por hacer. Parece mentira, pero en mi último viaje hallé que la ciudad más creativa, linda y estimulante del mundo (es decir, Barcelona) seguía ofreciendo en las vitrinas de otoño-invierno lo más aburrido del mundo, especialmente si de zapatos se trata. 

Tal era el aburrimiento en las vitrinas que en esos momentos en que me dolía profundamente pensar en que mi viaje llegaba a su fin, solo debía acercarme a un “escaparate” de moda y... ¡BAM!, a mi corazón le llegaba un sentimiento de nostalgia inmediata por Panamá y todo su color… 

Otoño… 

Recuerdo en mi infancia pasear por los bosques del Montseny y recoger hojas caídas… No había dos del mismo color. Desde el ocre hasta el rojo prendido, pasando por los verdes de los árboles de hoja perenne… Un cielo azul coronaba el jazmín de flor blanca, que es resistente incluso a las nevadas…

Recuerdo el amarillo prendido, el morado y el blanco de los pétalos de las pequeñas flores del invierno, dibujando coloridos paisajes...

Y a pesar de todo este entorno de inspiración, los diseñadores de moda se empecinan en imponer la crudeza depresiva de la monocromía carbónica y chocolatosa del aburrimiento.



Recuerdo hace veinte años atrás, en un día como hoy, yo vivía el “cambio de temporada”. Ese día en que debes aceptar que ya no volverás a usar ese vestido de baño, ni esa blusa veraniega, hasta -por lo menos- dentro de siete meses… En pocas horas, sucedía lo inevitable: toda esa ropa colorida, fresca y llena de energía positiva, quedaba doblada y comprimida entre paredes de plástico y sobrecitos anti-polilla, con fragancia de lavanda.


Sí, mi ropa hibernaba y siete meses más tarde, con una ilusión parecida a la de la noche de reyes, se abrían esas cajas. Mi cuarto tenía la ventana de par en par, dejando volar las cortinas con la primera huida del frío, para que entrasen libremente los ensordecedores reclamos de los pajaritos que en primavera enloquecían, como el resto de nosotros.

Y en esa re-apertura de las cajas se vivían un sinfín de emociones, con sentimientos encontrados: como la emoción de re-descubrir esa blusa que amaste tanto y que ya no recordabas y la frustración de hallar algunas prendas “de temporadas atrás” cansadas de re-aparecer de esa caja y que comenzaban a reclamar un nuevo destino.

En cualquier caso, en esas latitudes cuatro-estacionales,  se vive una especie de salto cuántico en el fondo de armario dos veces al año, todos los años… Y así nace el vaivén de jerséis saliendo de las cajas y vestidos frescos entrando en ellas.


Pero a pesar de que la madre naturaleza abre la temporada de otoño-invierno con cierta astenia otoñal, estados depresivos por la llegada del gris en los cielos y la bajada del termómetro, los diseñadores se rehúsan en apoyar a las personas a superarlo con su atuendo y,  al contrario, refuerzan esa taciturnidad,  con sus diseños más tristes, imponiendo una dictadura de aburrimiento cromático.

Y cuando llega octubre las vitrinas se inundan de tres colores: Negro, Gris, Marrón. Con alguna excepción accidental de Beige… Para cuando llega la temporada navideña, un mes y medio después de la salida de jerséis de las cajas, se amplía generosamente la gama de colores en las boutiques y almacenes de ropa con la llegada del Rojo, junto al Dorado, el Blanco e incluso Plateado (que no deja de ser una metalización del gris)!!!


No me malinterpreten, amo todos esos colores, me encanta el negro, especialmente en satén o cuero y adoro el algodón orgánico en color gris, pero lo que nos proponen los comercios es deprimente…   Y digo los comercios, porque me consta que las firmas de moda presentan mucho más color en las pasarelas… 

El miedo al fracaso en ventas,  lleva al encargado de compras de las grandes cadenas y las boutiques de multi-marcas a quedarse en su zona de confort. Lo curioso es que la zona de confort sea, año tras año, la Depresión!

Créanme, estuve en Barcelona la primera semana de octubre, tratando de comprar un par de zapatos cerrados y altos de color marfil o en su defecto, el infalible color nude (una misión aparentemente sencilla). Aclaremos bien el asunto, nada fucsia, ni con florecitas, nada turquesa ni naranja prendido; solo un suave y discreto color marfil, o mantequilla, o nude,  para completar el atuendo que quería usar para un evento importante, pero adivinen: a menos que aceptara propuestas para novias (con brillos anacarados, satenes, perlas, etc). no había un solo modelo en este color, de hecho, me miraban como si yo fuera un alienígena, con una sonrisa, claro, la amabilidad nunca faltó.

-Tienen zapatos de color marfil o nude?
-No chica, estos colores eran del verano! Ahora todo es otoño invierno…
-¿Y en inverno no se usa nude? Bien que vi a la Palermo con un abrigo bien peludo y unos stilettos en nude… jeje… (Esa soy yo haciéndome la ocurrente, discúlpenme por ello…)  
-No chica, es que en esta época, ya sabes, todo viene en colores neutros.

¿Perdón? (Pensé) Y el “nude” ¿qué es?

En cada tienda, con cariño y simpatía, trataban de convencerme de que me llevara algo en negro porque, según me decían, “combina con todo”.  ¡No! 

Yo,  de terca, solo quería reforzar el COLOR verde botella y brillante de una falda que pensaba combinar con un top de color marfil, pero esa idea mía parecía alocada y a destiempo, con un calendario tiránico que decide que “debes” vestirte de luto, o como si tuvieras una depresión, desde el uno de octubre.



Finalmente, contra viento y marea, justo cuando ya me iba a rendir,  se hizo el milagro:  en una boutique tradicional (curiosamente) en la que no hay “tendencias” sino “básicos de calidad” y se jactan de que “lo suyo es siempre bueno y siempre útil” (¡muy cierto!) resultó que tenían TODO EL AÑO zapatos salón en tres alturas de tacón y su versión plana, en casi todos los colores del arco iris y adivinen, tenían un par salones de ante en el verde exacto de mi falda “panameña”!  …Si, sonaron trompetas celestiales.


… Mis acompañantes en la hazaña eran mi mamá y mi esposo y la primera se emocionó tanto que me regaló ese par de zapatos color esmeralda para asegurarse de que no dejara de llevarlos conmigo… Como premio, el día 10 de octubre fue el más lindo del 2015 en Cabrils, el pueblecito de la Comarca del Maresme donde tuvo lugar el importante evento familiar, 23ºC sobre el esperado y temido "17" y ni una sola nube, con una brisa perfecta con olor a tomillo y romero, para disfrutar en una terraza al aire libre, viendo los mil tonos de verde del Mont Cabrer y Vilassar de Dalt y los mil tonos de azul que conformaban entre el cielo y el Mediterráneo al fondo del paisaje, flanqueado por las tejas rosadas y rojizas de los techos que, como una falda, caían elegantemente hasta perderse en el paisaje...

Pareciera pues, que nuestro sincero deseo de vivir en colores y revelarnos contra la tiranía de las corporaciones -y su maléfica cruzada por deprimirnos durante 7 meses del año- finalmente rindió sus frutos.  Al fin y al cabo, ponerle color a tu vida, solo es cuestión de actitud.




 


miércoles, 23 de julio de 2014

CUÍDATE DE LAS PERSONAS NEGATIVAS





Este post tiene tres objetivos:

1) Contribuir a combatir la peor epidemia que vivimos en nuestra sociedad: LA NEGATIVIDAD.

2) Ayudarte a detectar a las personas negativas, para que sepas protegerte de sus agresiones y de los diversos agravios que puedan ocasionarte.

3) Ayudarte a identificar a las personas positivas para que te rodees de este tipo de seres humanos, algo que favorecerá tu calidad de vida.

La idea de todo esto es que hoy potencies tu propio grado de positivismo y  te conviertas en el capitán de tu bienestar.

Las personas negativas suelen vivir sin ser conscientes de ello, sin embargo se cierran puertas y cierran puertas a otros y su conducta es altamente contagiosa. Por lo general, viven estancados en una franja “gris” y suelen justificar su falta de iniciativa colocándose a sí mismos como víctima de cada situación.

Veo la negatividad como una enfermedad del espíritu, que lleva a las personas a dar por sentado que cada prueba está destinada al fracaso,  o a una mala resolución,  lo que los lleva a preparar su “defensa” a ese embate que ni tan siquiera es real,  porque no ha tenido lugar.  Lo trágico es que en su empeño por encontrar barreras y problemas, sus acciones de defensa los llevan finalmente a CREAR el problema donde no lo había. 



CÓMO RECONOCERLOS

  • Por lo general, aunque gocen de salud y hayan podido culminar sus estudios (por ejemplo) nunca se ven felices con su situación de vida.
  • No suelen alcanzar logros destacables, ni emprenden proyectos en los que deban tomar las riendas, o responsabilidades reales.
  • Atraen a otras personas negativas. Por ejemplo, buscan parejas sentimentales de las mismas características, alguien que los "ayude" a convencerse de lo mala que es su vida.
  • Buscan elementos que justifiquen el problema, alejándose de la solución.
  • Esperan el reconocimiento -y el apoyo- de otros, sin alcanzar metas ni logros. Parece nada práctico y absurdo, pero en la oscura lógica del negativo, cuando no les llegan aplausos ni reconocimientos lo usan para "demostrar" el “injusto rechazo” que reciben de los demás. 
  • Suelen dificultar la existencia de otros con su inamovilidad e inercia negativa. 
  • Un empleado negativo, por ejemplo,  justificará a diario su trabajo alegando dramáticamente que hizo lo “imposible” en cada situación, pero tiene una habilidad “paranormal” de hallar una justificación de cada tema en el que no avanza, o de señalar a otros como responsables de su fracaso.
  • Son personas que dedican más tiempo y energía en hallar palos entre las ruedas que justifiquen la falta de avance del carro,  que en sentarse y darle a la llave de contacto.
  • Los hay que se camuflan de "abnegados", esos son terribles, porque no los ves venir hasta que ya te formaron un enorme problema, incluso donde no había ni posibilidades de ello.
La realidad es que, en materia de trámites, tareas, proyectos…cada problema tiene como mínimo, una solución, pero si la solución de veras no existe, más que un problema hallaste un punto muerto del que deberás retomar el camino hacia una nueva dirección, así de sencillo.

Es decir, cuando alguien con salud y libertad no avanza, suele ser fruto de su decisión.

RECONOCE A LAS PERSONAS POSITIVAS

Regálate la oportunidad de ser feliz y exitoso en tus proyectos de vida, ya sean familiares, profesionales o sociales de tu barrio o ciudad.  Rodéate de personas positivas, porque saben que para cada problema existe alguna solución y se enfocan en la segunda y no en el primero. Sé tu el primero es volverse la versión más positiva de ti mismo. 


Reconocerás a las personas POSITIVAS, porque suelen cumplir con estas diez características:


1.     LLEVAN UNA VIDA SALUDABLE: Se caracterizan por saber terminar con lo que no es saludable en sus vidas, poniendo fin a todos los elementos nocivos, tóxicos o que de alguna forma les quitan salud y calidad de vida (incluyendo relaciones tóxicas)
2.     CONSTRUYEN SU VIDA: En vez de esperar a ver si tienen “un buen día” toman una posición activa y se enfocan en construir su día a día para que sea mejor.
3.     DEJAN ATRÁS EL PASADO: Para las personas positivas, el pasado se queda en el pasado pues ni tiempo tienen para pensar en él, se enfocan en sus nuevas vivencias
4.     SON AGRADECIDOS: Dicen los sabios “Muéstrame a una persona positiva y te podré mostrar a una persona agradecida”. Las personas positivas son las más agradecidas porque lejos de enfocarse en los baches de sus vidas, valoran los tesoros por descubrir.
5.     ACEPTAN LOS RETOS: No se dejan atrapar por sus limitaciones, motivadas por el abanico de posibilidades que siempre tienen (no lo inventan, es real porque ellos se conceden tenerlo).
6.     SACUDEN EL MIEDO: No dejan que sus miedos interfieran en sus vidas (dejar entrar el miedo es ponerse una barrera voluntaria a conocer cosas nuevas y experimentar) pues confían en su capacidad personal de superar escollos, bajar barreras y hallar soluciones. Esto les ayuda a vivir con plenitud.
7.     SONRÍEN: Las personas positivas sonríen mucho. Además su sonrisa es contagiosa por lo que repercuten positivamente en quienes lo o la rodean.
8.     SE SABEN COMUNICAR: Las personas positivas suelen ser buenos comunicadores, algo que les ayuda a resolver muchas situaciones en su vida que implican a terceros.
9.     SABEN VIVIR SUS EMOCIONES: Las personas positivas son capaces de vivir todo tipo de emociones, incluso el llanto. No se confunda ser positivo con estar siempre feliz… incluso alcanzar la felicidad pasa por permitirse  todo el abanico de emociones vitales, incluidos los momentos de lógica tristeza o duelo.
10.  JAMÁS SE VICTIMIZAN: Las personas positivas se niegan a culpar a otros y nunca se sienten víctimas de la vida. 

Al fin y al cabo, solucionar las dificultades del día a día y llevar tus acciones a un punto de éxito, como todas las cosas importantes en la vida, es cuestión de actitud. 


martes, 22 de julio de 2014

MADURAR CON ESTILO


Hoy les propongo enfocarnos en cómo sumarle vida a tus años y no al revés…



Para la mayoría, superar los falsos mitos y las presiones sociales sobre la edad suele ser un verdadero reto y entrar a una “nueva década” se convierte en la situación perfecta para sufrir innecesariamente.

De hecho, hay quienes prefieren que vivas convencido de que ganar años te hace perder oportunidades de ser feliz, para que “compres” la felicidad de cajeta que te venden  altos precios! Los peores, se esforzarán para mantener lejos de tu campo de visión todas esas bondades a las que hoy tienes mayor un acceso,  precisamente por tener más edad, madurez y mayor perspectiva.

Tus miedos son la fortaleza de quienes esperan sacar de ti mucho más de lo que quieren darte, veamos hoy como combatirlos, liberarnos de estas cadenas y emprender el viaje de la madurez con todo el estilo que mereces.


No importa cuánto se esfuercen algunos en tu fracaso vital, si elijes enfrentar tu realidad, y poner en marcha una estrategia consciente a favor de tu calidad de vida, entonces sumar años solo te abrirá puertas y ventanas, muchas de ellas, que ni tan siquiera habías reparado que estaban ahí.

El secreto está en saber “gestionar” cada situación para sacarle la mayor ventaja posible y al final del día, vivir plenamente y disfrutar como nunca antes lo hiciste, ni tan siquiera en tu más tierna juventud.

Nadie puede gobernar tus pensamientos ni tus acciones, esa parcela de tu vida es completamente tuya y cuando lo descubras, podrás comenzar a vivir y a divertirte de veras, hasta convertirte gradualmente en una fuente de energía positiva que contagiará a todo tu entorno, beneficiándote a ti y a aquellos a quienes más aprecias.

Hoy toco este tema porque me doy cuenta a diario de que es muy común quedar atrapado en el miedo a sumar edad, sobre todo con tanto bombardeo de cosas absurdas como que el éxito vital reposa en tener “la piel, el cuerpo y la fortaleza física” de los veinte...¿Y qué tal la estupidez, la ceguera emocional y la falta de recursos mentales propia de esa edad?

Cada década tiene su manera de estar en forma y vivir plenamente, hay que trabajar para lograr que sea de la mejor forma, pero entendiendo que no tenemos veinte.


La naturaleza es muy sabia, pues cuando menos preparados estamos para disfrutar o manejar la vida, ésta nos da las herramientas adecuadas para soportar mejor los embates; Esto es la juventud. Pero luego, con los años, disfrutar la vida depende de otro tipo de elementos, como una cabeza amueblada, cultura, conocimiento, libertad y flexibilidad de emociones y… del recurso más valioso del siglo veintiuno: el tiempo libre… 


Mientras tengas tus pensamientos en la dirección correcta, todo lo que necesitarás es una rutina de cuidado personal diario y atreverte a mejorar tu aspecto, integrando elementos de imagen personal que hablan bien de ti y potencien favorablemente tu imagen ante los demás.

El look adecuado, que enmarque la mejor de las actitudes hará que te veas arrollador, por más años que le sumes a tu almanaque. No se trata de dejar de gastar dinero en tu imagen, sino de invertirlo adecuadamente en aquellos cuidados y compras que de veras te vayan a ayudar y siempre dentro de tu presupuesto.

Otro elemento igual de importante es trabajar en la elegancia con que vivas tu relación con los demás, algo que con los años debemos ir puliendo y mejorando hasta que logremos que nazca espontáneamente y nos lleve a ser maestros en saber escuchar, hablar pausado, reírnos con espontaneidad, hacer contacto visual y aprender a esbozar la media sonrisa (y la amabilidad de mirada) como actitud facial permanente (se puede practicar frente a un espejo). La elegancia nada tiene que ver con tu capacidad de consumo, ya que la define tu forma de actuar. Es la suma y combinación de tus actos y omisiones, así como el estilo de los mismos.


Si alcanzas a combinar esta receta, créeme, tu estilo, especialmente a los 50, eclipsará incluso a los más “esculpidos” millonarios!

Desde la juventud entramos en la inercia de ir acumulando ideas tóxicas que se vuelven en nuestro verdadero peor enemigo. Conozco a quienes se han creído una serie de paradigmas sociales y a menudo se comparan con actores, presentadores televisivos o cantantes famosos, todos ellos bastante “producidos” en sus apariciones públicas. Date cuenta de lo absurdo que es esto…se comparan con personas que se han pasado más de tres horas en maquillaje y peluquería, que llevan su cuerpo estrangulado en una faja y que aun así, luego de que les tomaron esa foto, la foto pasó por la máquina de los “milagros” digitales…

No queremos vernos como si tuviéramos quince años menos de los que tenemos, eso sería ridículo, un síntoma de inmadurez que nos haría perder credibilidad ante los demás… Mejor será madurar comprendiendo la edad que tenemos y las circunstancias que nos envuelven de manera que entremos en un equilibrio tan saludable que nos ayude a vernos “estupendos”.

Todo el mundo prefiere verse joven, pero cuando  alguien pierde la noción de la realidad el resultado suele ser nefasto. El secreto está en asumir una actitud enérgica, jovial y positiva en lo hacemos,  desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, en cómo nos arreglamos, en cómo nos relacionamos con los demás y en cómo enfrentamos la vida con todas sus pruebas. Verse joven no implica parecer literalmente que SEAS joven. Esa expresión solo habla de que te ves “muy bien” y denotas lo bien que manejas tu energía, tu vida y tu forma de relacionarte con el mundo y contigo mismo.


Nada hay de malo en cumplir una determinada edad, la vida es un regalo, lo que sí es malo es no saberla llevar… Lo bien que te veas no es más que es una “sensación” que vas a crear de forma consciente a los demás;  Algo subjetivo que sin embargo puedes edificar minuciosamente y construirlo a diario, para luego disfrutar del resultado!

Si sigues la estrategia adecuada, me atrevo a afirmar que los demás no sólo quedarán fascinados, sino que querrán parecerse a ti, sobre todo cuando logres de veras transmitir tu esencia, tu personalidad y tu estilo personal, con la fuerza magnética de quien no le teme a sus líneas de expresión (ni a su “llantita” extra).

Así pues, de los 40 para arriba…

·         Elige ropa de calidad, versus cantidad. Puedes mantener tu presupuesto, solo que mejorar la exigencia de su uso. Es mejor tener dos buenas camisas de algodón, que diez suéteres de punto. Compra un buen par de jeans que te favorezcan, sean durables y te caigan bien en vez de cinco pantalones de oferta que no te entallan pero estaban muy rebajados…

·         Cuidado con las rebajas, son malas consejeras… por “responsabilidad” tenderás a comprar algo que no te favorece solo porque era lo más rebajado. Esto no es ahorro, es despilfarro y un atentado a tu estilo personal. Es tu momento, te mereces lo mejor, mímate y compra cuando tú lo decidas, no cuando lo decidan los puntos de venta con sus letreros de rebajas y solo compra cosas que de veras te quedan bien y tengas como combinarlo. Si compras siguiendo esta estrategia, asume que el costo unitario de tus piezas de ropa subirá, pero al final del año es posible que en conjunto gastes menos y todo el tiempo te vas a ver bien, ¿no es eso más rentable?

·         Enfócate en los básicos y juega ligeramente con los complementos… Los colores de tendencia, búscalos en un foulard, en tus flats de tendencia, en la cartera, pero la ropa de fondo de armario elíjela de paleta neutral o colores nobles y lisos (blanco, rojo, azul marino, rosado pálido, celeste, camel, denim azul, negro) y de corte impecable.

·         Evita recargarte (menos es mas).

·         Tu ropa debe estar muy bien entallada, y caer perfectamente al cuerpo, sin importar que denote una curva o dos… De todos modos, en cuanto comiences la rutina de salud y bienestar las curvitas se quedarán en algo leve y de menor importancia permítelas “ser”, no estorban ni eclipsan tu belleza, te lo prometo.

·         Los escotes en V pero de poca profundidad suelen favorecer porque alargan la línea del cuello sin mostrar exceso de escote. Viste, favorece y es más versátil.

·         Viste acorde a tu edad. Por ejemplo, sobre ese trajecito sin mangas, o ese suéter, mejor integra un saco de corte sastre que le agregará clase y hará que te veas mucho mejor. Puedes usar lino, algodón o lana fría, incluso mezclilla (o denim), insisto, lo importante es el entalle.

·         Nunca muestres tus pies en un entorno profesional o eventos formales al menos, no de lunes a viernes y cuando liberes tus pies en sandalias, que sea solo con la pedicura impecable. 


·         Y muestra tus pies solo cuando estén enfundados en elegantes o favorecedoras sandalias. Deberás hidratarlos todas las noches, no queremos ver los talones resecos de nadie… Sigue una rutina para pies lindos a diario, como dejarlos bañados en crema hidratante dentro de las bolsas plásticas, aprovecha mientras veas una buena película o te recuestes a escuchar entero tu disco favorito. Esto se combina con la pedicura profesional que debes mantener regularmente.

·         Sigue rutinas semanales “caseras” de belleza, verás resultados y esto te va a animar y divertir. Por ejemplo, el sencillísima tip de colocar dos rodajas muy finas de pepino para que nutran tu contorno de ojos, es fabuloso el resultado y puedes aplicarte una mascarilla casera…

·         Mantén tu cabello muy limpio. Si tu cabello es entre liso y medio ondulado, es preferible que te hagas un tratamiento suave de Keratina (ojo, de calidad, profesional y suave) que te permita lavarte el cabello y arreglártelo con facilidad, o bien, si tu cabello es rizado, mejor aún, porque puedes darle un acabado con crema para peinar rizos, y definirlo. Esta pauta de cuidado de tu cabello es compatible con “sudar” y “vivir intensamente” sin sacrificar imagen y estilo.

Mantenerte fresco, limpio, y activo te dará juventud y serás mucho más agradable a la vista de los demás. Ah, y no solo eso, te ayudará a descansar más profundamente en las noches incluso evitarás una larga lista de posibles afecciones incluso enfermedades, ¿qué tal?


SALUD EMOCIONAL
Uno de los secretos para verse “fabuloso” a cualquier edad es buscar DE VERAS un equilibrio entre cuerpo y mente. ¿Trillado? Sí, es posible, pero está claro que el 99% de la gente aún no lo entiende.

Se trata de madurar con inteligencia, cultura y mucho sentido común… Suena bien,  pero no suele ser tan sencillo… Y luego está el tema de conjugarlo con la “salud emocional”. Ésta se puede manejar muy bien echando mano de ciertos alimentos y suplementos. ¡Así de simple!


No olvides que somos “máquinas bioquímicas” y nuestro sistema emocional responde a elementos que nada tienen que ver con lo que nos ronda en la mente…  Es justo al revés, estamos dando vueltas a un “problema” o “duda existencial” porque no andamos en orden con nuestra segregación de endorfinas y otras sustancias que nos ponen a trabajar la mente y el cuerpo mucho mejor y que nos “hacen sentir bien”. Por ejemplo, una simple bajada de hierro nos puede convencer de que estamos deprimidos.

Estamos sujetos a múltiples detonantes de procesos que nos pueden hacer sentir tristes, angustiados, nerviosos incluso llegarnos a enfermar, pero son cosas que podemos evitar y controlar si simplemente somos conscientes de ello. Es muy práctico tener un naturópata “de cabecera” para que te haga ajustes que cuiden a todo nivel… verás como a menudo, tan solo integrando oligoelementos, vitaminas y minerales, haciendo algo de ejercicio al aire libre y activando pensamientos positivos intencionados, comienzas a sentir que “ese problema” desaparece… a sentirte mejor lo que te bonifica con el hecho de VERTE mejor.



Se habla de la crisis de los cuarenta, pero ese punto de tu vida es de inflexión para tomar impulso y comenzar a disfrutar de veras del sabor de la vida en toda su plenitud e intensidad, aún más en los 50, algo en lo que coinciden todos los expertos.

En los varones, por ejemplo, se habla también de la crisis de los cincuenta y si consideramos que los sesenta de hoy vienen a ser los nuevos 50, no tardará en salir a la palestra una nueva crisis que acabe con las anteriores… De algún modo siempre tenemos un punto especial en nuestra vida donde hacemos recapitulación y entramos a un nuevo estadio. La clave del éxito es hacer de tu nuevo estadio algo superior.

La crisis de edad suelen ser el resultado emocional de saber que ya pasaste de “ser joven” a  simplemente  “verte joven”, o algo que era parte de tu misión vital deja de estar en tu vida, como sucede cuando alguien se jubila, o se le van los hijos de casa, etc. Son muchas las situaciones que pensamos que le dan sentido a nuestra existencia y las empoderamos tanto que cuando ya no tenemos esa situación nuestra existencia recibe una grave lesión. Mejor evítalo y reparte el poder que le ortorgas a cada área de tu vida.


Ciertas personas, sobre todo los que fueron muy deportistas o activos en su adolescencia, les puede golpear con impía crudeza sentir que su cuerpo no responde igual que antes. Sin embargo, deberías estar sumamente feliz porque al fin estás entrando en la etapa de tu vida en la que puedes disfrutar de toda la experiencia que los embates de juventud te han dejado como legado, con la ventaja de que ahora puedes verte mucho más fabuloso. Ahora, por fin, puedes comenzar a hacer cosas que pensabas que debían hacerse antes de los cuarenta y por estar ocupado en lo propio de los treinta, realmente no las hiciste. Puede que tu cuerpo no sea el de un superhéroe, pero tienes el poder de iniciar muchas cosas nuevas, afianzar otras y elevar la calidad de tu vida, de tu ocio y del disfrute de  tus emociones… Y además, esto solo es el antesala, debes saber que aún no es la mejor etapa de tu vida… que lo mejor está siempre por venir!

Es tiempo de enfocarte en “SENTIRTE BIEN”, lo que te llevará a “VIVIR BIEN” y como resultado final a “VERTE MUY BIEN”.

Sé organizado como nunca antes lo habías sido, pues estás en la etapa en la que vas a prepararte para vivir de veras lo que sigue y te conviene hacer que el tiempo te cunda y cuídate de veras:

·         Llegó el momento de bajar el consumo de la carne roja, el conocimiento al que tienes acceso y tu nueva capacidad de asimilación te indica que así debe ser.

·         Llegó el momento de tomarse en serio la rutina de ejercicios físicos, esa de 4 días por semana.

·         Llegó el momento de cenar poco y acostarse antes, pero solo para rendir el doble.

·         Llegó el momento de hacerte un leve cambio de imagen, para resaltar las que finalmente son tus facciones de identidad, de carácter, las cuales ya están enmarcadas por una mirada más profunda, esa que resulta de lo que has acumulado en tantas vivencias y batallas...

·         Llegó el momento de pelear menos, agradecer más

·         Llegó el tiempo en que todo gana equilibrio en tu vida.

***

La madurez invita al varón a disfrutar de veras de ser hombre sin tener que demostrar su masculinidad con bravuconadas de testosterona. La masculinidad en el hombre maduro reluce de forma involuntaria lo que se torna en algo encantador. Disfruta de ser tú. La seguridad sincera del varón que no teme mostrar sus valores, su amor por la familia y sus emociones,  se torna en su atributo más atractivo.

Y en la mujer, la madurez invita a integrar tu mayor grado de feminidad en todas las áreas de su vida. Algo que no pudiste hacer en la adolescencia, porque “tuviste que demostrar que estaba enfocada en sus estudios” o en el deporte (por ejemplo). Algo, también, que quizás no pudiste hacer después de casarte, porque la maternidad te exigió anteponer a los más pequeños de la casa a tus necesidades femeninas.

Estos cambios que te elevarán a ser mejor, a verte fabulosa y vivir con mayor intensidad de las cosas que más te agradan podrían llegar a los 35, a los 40, a los 50… Sea cual sea tu momento, si estás leyendo este post, ya llegaste a la mitad del camino para convertirte en una verdadera inspiración!

Date cuenta de que eres la estrella de tu vida. Todos los días  son un evento de “alfombra roja”, tu trabajo, tu almuerzo con esas amistades, tu reunión, tu ida a la playa… Cada acción de tu vida, es una oportunidad para disfrutar de ser tú y hacer que los demás disfruten también de tí. Seguro que así comenzarás a disfrutar tú también de ellos.

Hoy escribes el guión de tus vivencias más personales, esas que tan intensamente te harán agradecer la vida… Huele la fruta que compras, siente la textura del pan, hazte peelings caseros para mantener la piel de tu cuerpo suave y disfruta de cuidarte…  Invierte en suplementos naturales, Omega 3, Vitamina C, Complejos B… Pon frutos del bosque deshidratados en tus ensaladas… lleva en tu bolso cosas de picar saludables… y sobre todo, ama con generosidad y vive las cosas agradables con toda su intensidad.

Al fin y al cabo, sumar años en tu vida y hacer de ello una ventaja creciente será, como todas las cosas importantes en tu vida, cuestión de actitud.