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viernes, 16 de diciembre de 2016

AÑO NUEVO, RITMO NUEVO

Cuando hago campaña a favor del consumo responsable no falta quien dice que eso contradice mis llamados a observar el mundo de la moda y a cuidar el aspecto personal. Admito que la duda es razonable, así que decidí compartirles este post, con algunas claves y secretos para una vida más asertiva, especialmente entre tantas presiones absurdas que se crean en nuestra sociedad de consumo. 

La creciente necesidad de vivir una vida plena, con mayor sentido, obedece a que nos estamos saturando de imposiciones y elementos tóxicos.  Los primeros seres humanos en observarlo se alarmaron y comenzaron a crear soluciones, algunas con muy buenos resultados y como es lógico, comenzaron a ser imitados por otros... Así nació el movimiento slow,  un concepto vital que invita al ser humano a liberar sus presiones vacías y malos hábitos, para tomar el control de su tiempo, su salud y su vida. 

El tiempo es uno de los mayores activos que tenemos y si bien no lo podemos fabricar, resulta que podemos rentabilizarlo mejor al gestionarlo con más cabeza. El movimiento slow nos invita a que demos prioridad a las actividades que favorezcan nuestro bienestar y el de nuestra familia, eliminando 
todo aquello que no sume a nuestro favor, ni a favor de nadie. 

Revisa cuánto tiempo pasas en las redes sociales, cuánto tiempo dedicas a ver mala programación televisiva, y cuánto tiempo dedicas a conversar sobre la vida de otros... Todo ello es desperdiciar lo único que te abre puertas a ser verdaderamente feliz. Los partidarios del movimiento slow nos muestran que si le restamos tiempo a las cosas dañinas o inútiles liberamos tiempo para cosas tan importantes como reflexionar, escuchar una buena canción, o dar un paseo. Este tipo de actividades aparentemente "poco importantes" resulta que en realidad son los pilares de una vida feliz, por eso es tan importante darles su espacio en nuestra agenda. 

Los proponentes de este movimiento creen que, aunque la tecnología puede acelerar el trabajo, la producción y distribución de comida y tantas otras actividades humanas, las cosas más importantes de la vida no deberían acelerarse…Se trata pues de seguir una estrategia de vida más inteligente, que favorezca tu salud, la del planeta, que mejore tu relación contigo mismo y con los demás y que no perjudique tus finanzas.  

Del movimiento slow se derivan, por ejemplo,  el “slow food” y el “slow fashion”… Ya ven que si anteponemos el concepto slow ante alguna actividad o area de interés establecemos un nuevo rumbo y una nueva velocidad. Uno más valiente. 

La palabra slow en inglés significa despacio, pero no se equivoquen, en este caso no implica bajar la eficiencia ni la calidad de nuestras actividades, sino todo lo contrario. Se trata de bajar revoluciones de forma estratégica, para lograr una vida con mayores compensaciones y 
beneficios para ti, pero ojo, mientras no generes un impacto negativo a terceros, esto último es muy importante pues cuando una parte de la ecuación sale perjudicada, esa actividad se aleja de la posibilidad de producirte beneficios reales.

Por lo general, lo difícil no es “vivir mejor”, sino cambiar los malos hábitos de vida por hábitos saludables, pues implica un esfuerzo de aprendizaje cuando ya somos adultos. Así que integrar el movimiento slow en tu vida es un auténtico reto, no lo niego, pero suelen ser las cosas que más nos cuestan las que pueden darnos las mayores compensaciones.

Llevado a la comida (slow food), este movimiento nos inspira a seguir una alimentación saludable, cuyo consumo nos lleve a poner en práctica la responsabilidad nutricional con nosotros mismos y nuestros seres queridos, pero también nos pide tomar consciencia de la responsabilidad medioambiental, esa que podemos tener al comprar, cocinar y desechar los alimentos (origen de éstos, envases, aceites, detergentes...). Cada elección nos hace responsables de sus consecuencias. 

No voy a entrar en detalles, mejor es investigar y adecuar el conocimiento a nuestro estilo de vida, a la edad propia y de quienes estén bajo nuestra responsabilidad e investiguemos más a fondo las opciones de consumo que nos brinda nuestra ciudad. Pero el mensaje principal de este movimiento es claro, sencillo y universal: solo hallamos felicidad verdadera (profunda y sostenible) cuando integramos valores éticos, estéticos y ecológicos en todas nuestras actitudes y decisiones. 

Llevado a la moda (slow fashion) es la reivindicación a su antagónico "fast fashion", éste último, un fenómeno que nace del capitalismo salvaje y el consumismo descontrolado, cuyas consecuencias han contribuido en gran parte a posicionar el movimiento slow... La propuesta del slow fashion nos invita a usar la moda para que ésta sume en nuestra vida y no al revés. La compra de ropa o complementos, por ejemplo, debería ser el resultado de una planificación estratégica que hagamos bajo un objetivo claro y un presupuesto lógico. Siendo así, la calidad, el buen gusto, así como la utilidad de nuestras adquisiciones serán elementos claves a considerar en nuestras decisiones de inversión en el arreglo personal. Además, como todas las áreas de la vida en un tempo más “slow”, nos invita a la compra responsable, a favor de la equidad, el comercio justo y la sostenibilidad ambiental.

Calidad y cantidad son dos conceptos a tener presentes a diario en una vida slow… 

La calidad de una prenda, por ejemplo, sin duda es importante, pues te lleva a que esté vigente y visible por más tiempo. Además, habla mejor de ti porque se percibe más de lo que piensas...

También la cantidad, si observamos la diferencia entre “nutrirse” y “engullir”, por ejemplo, veremos que una persona puede atiborrarse, o gastar cantidades exorbitantes en su alimentación y aun así no estar bien alimentada. Pues bien, con la ropa y con todo lo que compramos sucede algo parecido, a veces no compramos ropa, la "engullimos".

Las falsas creencias nos pueden hacer mucho daño en este sentido… Por ejemplo, pensamos que somos más responsables cuando compramos algo rebajado, o porque es muy económico, cuando en realidad estamos basando la decisión de compra en la propuesta del precio del artículo y no necesariamente comprando el artículo que necesitamos. Ojo, no digo con esto que esté mal comprar en rebajas, sino que no deben ser las rebajas las que estimulen el comprar. 

En general, seamos más exigentes ante las opciones que tenemos y tomemos el control de nuestras necesidades y de nuestro presupuesto. Es decir, baja un poco el impulso emocional cuando vayas a la caza de algo que necesitas y pon la antena para que no te den gato por liebre: Por ejemplo, si dudas de si es o no piel auténtica, porque no tienes el don de detectarlo al tacto, es sencillo: ¡lee la etiqueta de composición! 

Lo cierto es que si gastas menos en "ropa basura" quizás te quede algo de tu presupuesto para invertir en piezas célebres, creadas desde la pasión verdadera, obras de arte en muchos casos y que, ¿porque no? te mereces poderlas disfrutar...

Como el diseño de autor, por ejemplo, que crece entre los adeptos al slow fashion y podría tener su lugar especial en tu armario. Los diseñadores que producen en su atelier de forma responsable crean piezas que en ocasiones resumen todas las preocupaciones que inspiran al movimiento slow… Tus piezas más icónicas, deberían ser creadas con las tres "C" (consciencia, cultura y cariño)... Una forma infalible de elevar la calidad de tus outfits es combinar un fondo de armario de retail con piezas especiales creadas por un auténtico artista. 

Si se han percatado, una vida con menos estrés y más salud y calidad de vida no está reñida con el estilo. Lo comento porque a veces veo a quienes optan por una vida saludable, sencilla y coherente y creen que por eso deben dejar de arreglarse o de verse bien… Eso es una incoherencia en sí misma. No hay excusa para dejarse...es más, la dejadez es un crimen en contra de la felicidad propia y de los tuyos.  

En ocasiones la dejadez se escuda tras la falta de presupuesto o de la falta de tiempo. En esos casos es urgente revisar el gasto diario a detalle, desmenuzarlo TODO y descubrir que posiblemente no careces de dicho presupuesto, sino que en muchos casos es un tema de prioridades...

Y por supuesto, al invertir en ropa, zapatos o complementos, asegurémonos de comprar aquello que nos favorezca y no conformarnos con menos! Esto implica que la ropa sea agradable a ojos propios y de los demás…

…Para muchas personas, casarse y tener hijos los lleva a la falsa creencia que su “yo de proyección externa” murió y descuidan su imagen personal. Esto lo he visto incluso en profesionales, si bien siempre es un error. Por el contrario, están quienes se amparan de cualquier pretexto para comprarse ropa de oferta o rebajada... es malo dejar de cuidar tu aspecto, entre otras cosas es una falta de respeto hacia quienes te quieren, pero tampoco es bueno comprar cosas solo porque estén de oferta!

Verse bien es el resultado de observarnos con franqueza, invertir con sabiduría, cuidar nuestra salud y vitalidad y vivir en consonancia con nuestros intereses, valores y prioridades reales.

Vemos personas que siempre tienen un halo de estilo, que sin necesidad de estar gastando en ropa ni salones de belleza siempre se ven bien… Afortunadamente el primer paso para alcanzar eso que los franceses le llaman  je ne sais quoi, es la sencillez, que siempre suele ser una buena idea y un paso poderoso hacia una vida de felicidad si lo aplicamos en todo... 

Las “posturas sociales” que se refuerzan exageradamente con nuestras actitudes o al vestir suelen actuar más como presiones auto impuestas que no como mensajes de utilidad. 
Nuestro atuendo no define nuestra capacidad de hacer el bien o el mal, ni tampoco define nuestros valores, pero proyectar una imagen verdaderamente favorable de nosotros suele ir de la mano con una actitud sensata y coherente que convive con un estilo de vida saludable.

Nuestras elecciones y decisiones definen el peso que nos cargamos en la espalda y el grado de nuestra felicidad… Siendo así, el primer paso hacia un año más “slow” debe ser, hacer ante todo, una buena limpieza en múltiples áreas de nuestra vida. Y nos esclavizamos con tantas cosas... Prejuicios estéticos, malos hábitos, incluso con obligaciones sociales...No hay nada peor que esforzarse a diario para pretender ser quienes “no somos” con el objetivo de agradar o impresionar a quienes “creemos” que debemos agradar y no a nosotros mismos. Pongamos lupa a nuestros esfuerzos para lograr satisfacer a quienes lo merezcan, asegurándonos de estar nosotros mismos en esa lista.  

Además, cuando dejas de ser un esclavo de las presiones sociales, materiales -o vacías- te conviertes en alguien menos manipulable, algo que actúa como excelente tamizador de relaciones tóxicas, otra gran ventaja de una vida slow. Las personas que no tienen buenas intenciones contigo, cuando detectan que bajas revoluciones y reivindicas tus valores de forma integral, comienzan a sentirse incómodos y a acelerar procesos que justifiquen su alejamiento de ti. 

Al fin y al cabo, este movimiento es un lógico llamado a ser personas más felices, libres de tóxicos de todo tipo y más capaces de hacer felices a otros. Una vida slow nos convierte en verdaderos agentes de cambio positivo y sin perder el estilo,  por eso me encantó y se lo quise compartir. ¿El secreto para lograrlo? Pues bien, como todas las cosas importantes que definen nuestro rumbo en la vida es,  sin duda alguna,  cuestión de actitud. 

jueves, 10 de julio de 2014

EL PANAMÁ + ONLINE SE GRADÚA EN "STREET STYLE"

Hace varios post que no entro al trapo con el tema de la indumentaria y la verdad, en cierto modo, es síntoma de que la globalización hace mella en Panamá.

Hombres y mujeres de todo el país han pasado a integrar -en un periodo de tiempo récord- los cánones que rigen las tendencias de estilo internacionales, dictados por las oleadas editoriales, digitalmente en su mayoría, que son los verdaderos guías de nuestras decisiones de vestuario, peinado, maquillaje y accesorios…

Lo emocionante del asunto es que hoy está de moda romper las reglas de la moda. Pero claro, no se trata de tomarse un mal combinado y luego pescar en el armario cuatro cosas al azar y ponérselas encima.... 

EXISTEN reglas no escritas que pasan por la genialidad de saber combinar estampados, texturas y formas... es decir, cuando más complejo resulta estar en tendencia, técnicamente hablando, es cuando más se está logrando dar en el clavo! Esto es lo se llama talento para el STREET STYLE y tal parece nos estamos graduando... En este post de hoy analizo el porqué y el camino que nos queda por delante.

Un ejemplo de "Printmixing" con  verdadero estilo y magnetismo. Si no poseen el "don", no lo prueben solos en sus hogares, es muy peligroso. No obstante, si su yo interno los convoca a expresarse... entonces,  no se cotengan!

Hoy nos gobierna una comunidad internacional intencionalmente inconexa, que se mueve con una mágica consonancia;  un ejército de alfiles del estilo que se compone de blogueros, It Girls, fashionistas televisivos, iconos de sociedad, nuevos diseñadores (que la pegan) y conductores de reality shows…

No todos los que se dedican a sembrar tendencias lo logran, sólo los que fueron bendecidos con el verdadero talento. Una palabra que no podemos usar a la ligera. Solo con resultados demostrados. 

¿Cuándo hay verdadero talento? Cuando se levanta la ola, cuando se logra una reacción visible del consumidor y acción mueve y conmueve… Ojo, eso no implica “calidad” ni “elegancia”, no necesariamente… Pero no podemos negar que hay talento cuando se hace visible la capacidad de destacarse en la disciplina en que uno se mueve sumando fans, admiradores y consumidores satisfechos con tu producto… las cifras no mienten.

Hoy no podemos alegar argumentos que antaño tenían su parte de razón, al menos en cuanto a la falta de oportunidades para darte a conocer en el mundo del diseño (sea de moda, de marcas, de muebles)… Ya no es realista afirmar que el éxito, ese favor relegado exclusivamente a los más pudientes, mantuvo a este “verdadero artista” alejado de un público que con gusto lo hubiera admirado… No, el talento en el diseño de moda o en la capacidad de crear y pautar estilo, tiene un enorme valor porque es un don que no se les da a todos por igual.

Para muchos, cuesta de entender cómo, en pocos meses, alguien completamente desconocido pasa a tener decenas de miles de seguidores que no pueden despegarse de su Tablet para ver con qué outfit salieron hoy a hacer su paseo, a trabajar,  o a cenar con sus amistades…

Los medios y la comunicación digital hacen posible que la selección de los verdaderos trendsetters sea un proceso natural y real, fruto de la verdadera pasión del seguidor y probablemente del verdadero talento de muy seguidos.

Ese “je ne sais quois” que hace que no puedas evitar estar pendiente de lo que dijo alguien de como vistió "alguien" más… Entiendo que ha nacido un nuevo servicio o profesión, fruto de una nueva necesidad y que en Panamá, uno de los países con mayor número de dispositivos Smart por ciudadano del mundo, ha barrido con muchos de los pecados de estilo que tan a menudo se criticaban.

Los skinny pants - por ejemplo- han ayudado a que se pase de usar un pantalón que simplemente no es de tu talla, por uno cuyo corte facilita la adherencia natural a lo largo de la pierna sin por ello acortar la visual del cuerpo. Esa magia del patronaje andrógino-chic de los años 50 se funde con las espantosas “mallas” de los años 90 y los ya casi extintos “leggins” de hace ocho años atrás, dándonos como resultado el híbrido perfecto que nos permite salir a la calle con cierto estilo, sin por ello parecer que andamos con paños menores de tobillos a cintura.

En moda, tuvimos un binomio -por décadas- que ha influido sobre las decisiones del consumidor, binomio que siempre estuvo respaldado de buen mercadeo, eso se mantiene hoy día, solo que cambiaron las reglas del juego. Ese era el trípode que sostenía la industria de la moda:


DISEÑADOR/A ESTRELLA: el genio (hombre o mujer) que crea  un producto de deseo y logra que se imponga como dictamen, moda o tendencia…

LA MUSA ó ÍCONO DE LA MODA: esa personalidad famosa (actriz, cantante, miembro de la alta sociedad…) que se convierte en un referente mundial del estilo y el saber vestir y que el diseñador anhela tener como imagen “espontánea” de su firma

EL CONSUMIDOR: la persona que valora su imagen y que va a seguir los dictámenes que el binomio anterior propongan, asegurando asemejarse en lo posible el icono y pensar que sería aplaudida por el diseñador.

Sin embargo,  hoy nacieron los “influencers” más poderosos que han existido jamás, porque la verdadera comunicación es la que hoy nos llega a la palma de nuestra mano, y más que en el oloroso y satinado papel couche de alto gramaje, nos llega con fuerza en las frías pantallas individuales de nuestra vida,  a través de las cuales, recibimos lo que más nos importa: notas escolares,  mensajes de la familia, noticias que nos cambian la vida, incluso el evangelio del día.


Las redes sociales se ocupan de hacer el extracto de los contenidos “prime” de las revistas de moda, de los reportajes de las semanas de la moda y de las noticias de sociedad en las que alguien destacó por verse “tan mal” o “tan bien”. Los  policías de la moda son la nueva fuerza más temida de la ley natural del éxito social y ellos “pían” y riegan sus opiniones que con un efecto viral alcanzan todos los continentes de la tierra.

Panamá, Puente del Mundo y Corazón del Universo. Hoy es además “EL CAMINO”, “EL HUB DE LAS AMÉRICAS” y tecnológicamente, da pasos agigantados a diario, siendo sede regional de congresos de "social media", telecomunicaciones, E-marketing, etc... Así que los habitantes de este centro del comercio mundial y de las conexiones aéreas y marítimas de América, hoy dicen presente en las normas más variadas pero todas en tendencia del Street Style Universal.

Sin miedo alguno, la mujer panameña combina estampados, colores y complementos como si su vida dependiera de ello y el resultado es un mundo de estilo que merece la pena reflejar en las revistas locales, y que vemos en las calles, en las oficinas y en las fiestas. 

Pero ojo, no nos engañemos, seguiremos vigilantes porque la costumbre es la madre de todos los vicios y algunos no bajamos la guardia en este importante asunto!

Al fin y al cabo, mejorar nuestro estilo urbano es posible  porque ya lo hemos demostrado,  ahora bien, mantenerlo y evolucionar favorablemente tomando liderazgo y haciendo de nuestros “diseñadores” locales, referentes internacionales ya será, como todas las cosas importantes de nuestra vida, cuestión de actitud.

miércoles, 9 de julio de 2014

TV DE RASPA-RASPA: SUBE EL LISTÓN

No miento. Hoy, el noticiero, nuevamente, nos pasó declaraciones sin subtítulos, lo que es grave si consideramos que eran en portugués y en alemán. Y cabe señalar que lo de hoy es aún peor que lo de ayer, con la Cacica (ver post anterior) porque me refiero a un video editado con declaraciones de la tarde anterior.


Comienzo a pensar que se trata de un fenómeno paranormal...O bien juran que la audiencia posee “Don de Lenguas”, o bien es la fuerza de la costumbre lo que mantiene a los tele videntes sin esperanza alguna y nadie más patalea este asunto. Lo último, lo sé, suena atroz, pero sospecho que es la respuesta a esta lamentable situación.

Visto lo visto, me veo en la poderosa necesidad de elevar una súplica para el bien del país y por un mejor futuro para todos, pues la excelencia no es un vicio, sino una imperiosa necesidad, sin la cual caemos en la mugrienta mediocridad de la que sólo surgen decepciones...

Cuando la gente se pregunta “por qué la producción nacional no da un paso adelante”, quizás es porque el medio no recibe esta “necesidad” de la audiencia. Una vez más, exhorto a aplicar el mea culpa. Lo digo porque, por lo general, cuando “otros” no hacen eso o aquello que,  pensando en nuestro bienestar, nos convendría que hicieran, solemos ser  nosotros quienes estamos fallando. Probablemente porque no los “motivamos” suficientemente bien.

Tengo amistades que me dicen que no consumen los programas de producción nacional (noticieros incluidos) porque son “indigeribles” y atención a esto: "están enfocados a la masa”. Eso implica que solo la minoría debe recibir algo de calidad? AL CONTRARIO, el futuro de nuestra sociedad depende de la suma de acciones, gestos y decisiones que tomen la mayoría de las personas que la componen. La verdad es que oir este tipo de aseveraciones me duele e incrementa mi instinto de protección hacia lo que nos es propio… ¿A nadie más le sucede? 

Amo a este país y me encantaría que los medios de comunicación que lo representan llegaran a ser admirados, junto a todo lo demás que compone el producto nacional de Panamá.

La masa no es “alguien” sino la suma de la mayoría y hasta donde sé, incluso en las áreas más humildes, la televisión por cable está permeando implacablemente; Para que se entienda hasta qué punto, les comento que el crecimiento ha pasado a ser geométrico porque ya existe el sistema “pre-pago”. Es decir, que ya tenemos la TV de “raspa-raspa”… ¿Y adivinen qué? Esas personas que “pagan” por ver televisión consumen series de producción extranjera, cine, deportes y reality shows latinos o estadounidenses, cada día con mayor frecuencia.

Me siento emocionalmente apegada a lo propio, a lo criollo, a lo nacional… En mi caso puede que con más fuerza que otras personas, porque mi trabajo diario está ligado a los medios, pero no por ello puedo dejar de clamar a los cuatro vientos sobre la necesidad de que den un paso adelante.

Y -sólo por si acaso- alguien de buen corazón y con posibilidad real de actuar a favor de este asunto resultara que llega a leer este post, procedo con una mini lista. 

La de hoy, se compone solamente de 

3 IDEAS SENCILLAS PARA HACER LA GRAN DIFERENCIA EN LA TV DE PRODUCCIÓN NACIONAL:
1   

  • Implementar -como norma- el sistema de traductor a base de subtítulos impresos en pantalla, cada vez que la VTR -o vídeo transmisión- contenga declaraciones o aportes en una lengua distinta al castellano (o español, ya no sé cómo hay que decirle, terminaron por enredarme los expertos de la RAE)
  • Implementar la figura de un estilista experto en tendencias de moda y en normas de ESTILO, que supervise el vestuario de las féminas que trabajan ante las cámaras. ¿Hasta cuándo los trajes diseñados para ir a la disco (a una alfombra roja de premiación musical en horario post meridian). Me refiero a ese tipo de vestidito  bien apretando a un cuerpo, que para acabar de rematar anda sostenido sobre zapatos de plataforma excesivamente “low cost”. Además de fuera de tendencia, hablamos de mal gusto. No se ven lindas así, no es cierto y prueba de ello es que ayer una popular presentadora de deportes dio las noticias enfundada en un lindo vestido drapeado, tricolor, a la altura de las rodillas y los hombres que estaban ahí comentaron de forma  unánime un coreado “Wao, qué linda se ve”. Ella fue un caso excepcional, persisten las de la descripción anterior. Lo de los zapatos, ojo, no lo digo por el monto de su precio de venta, sino por el formato. Hay que ir con mucha cautela a la hora de seleccionar un par de zapatos que se van a mostrar ante las cámaras con pierna  saliendo de los mismos ya que se verán mucho. Si no hay presupuesto para zapatos de alta calidad y diseño vanguardista, entonces busca el equivalente a un stiletto o salón elegante  cerrado. Tacones finos, terminaciones triangulares y sin plataforma suelen dar un  resultado infinitamente superior. Sucede que la altura de esta persona no se aprecia s está sola en un cuadro de cámara, pero las proporciones sí se distorcionan en base al tipo de ropa y calzado, para eso existen los expertos. Ah,  ya puestos, agreguen “eliminar las camisas de poliéster de colores brillantes del vestuario de las presentadoras de noticias.




  • Implementar talleres con un “voice coach” para que los presentadores y presentadoras de nuestra programación DEJEN DE GRITAR. La audiencia no lo sabe y quizás no es del todo consciente del tema,  pero en el fondo ya no aguanta más los gritos de los presentadores de la tv Nacional. “Si es que en Panamá sí somos gritones” dicen algunos... ¿Entonces? ...Digamos que es comprensible y hasta simpático que nuestra gente más auténtica, sobretodo en el interior, tenga por tradición hablar animosamente, con tono agudo y elevado volumen, es más, eso me agrada, pero no veo cómo se justifica que los comunicadores sociales deban aturdir a la audiencia con el distorsionado ruido que surge de gritar ante un micrófono.



Miren, si estamos en un bar reportando en vivo una fiesta futbolística (por ejemplo) es bueno que el reportero o la reportera (o ambos) sepan que al acercar el micro a su boca, éste va a registrar lo que dicen perfectamente  y  además parte del ruido ambiental se va a “limpiar”. La tecnología actual lo permite. Sino, cómo creen que logran hablarnos los reporteros internacionales que se encuentran junto a un parlante en una discoteca en plena fiesta?

Hoy paro aquí, pues creo que las tres cositas que dije serían un buen principio… dejemos que estos tres temas mejoren visiblemente, brindemos por ello, para poder pasar a ver otras cosas y ser cada día mejores. Como decíamos, lograr que nuestros medios nacionales se conviertan en canales televisivos de productos “exportables” y de primer orden en competitividad, estilo y calidad solo será, como todas las cosas importantes en nuestra vida, cuestión de actitud.