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viernes, 16 de diciembre de 2016

AÑO NUEVO, RITMO NUEVO

Cuando hago campaña a favor del consumo responsable no falta quien dice que eso contradice mis llamados a observar el mundo de la moda y a cuidar el aspecto personal. Admito que la duda es razonable, así que decidí compartirles este post, con algunas claves y secretos para una vida más asertiva, especialmente entre tantas presiones absurdas que se crean en nuestra sociedad de consumo. 

La creciente necesidad de vivir una vida plena, con mayor sentido, obedece a que nos estamos saturando de imposiciones y elementos tóxicos.  Los primeros seres humanos en observarlo se alarmaron y comenzaron a crear soluciones, algunas con muy buenos resultados y como es lógico, comenzaron a ser imitados por otros... Así nació el movimiento slow,  un concepto vital que invita al ser humano a liberar sus presiones vacías y malos hábitos, para tomar el control de su tiempo, su salud y su vida. 

El tiempo es uno de los mayores activos que tenemos y si bien no lo podemos fabricar, resulta que podemos rentabilizarlo mejor al gestionarlo con más cabeza. El movimiento slow nos invita a que demos prioridad a las actividades que favorezcan nuestro bienestar y el de nuestra familia, eliminando 
todo aquello que no sume a nuestro favor, ni a favor de nadie. 

Revisa cuánto tiempo pasas en las redes sociales, cuánto tiempo dedicas a ver mala programación televisiva, y cuánto tiempo dedicas a conversar sobre la vida de otros... Todo ello es desperdiciar lo único que te abre puertas a ser verdaderamente feliz. Los partidarios del movimiento slow nos muestran que si le restamos tiempo a las cosas dañinas o inútiles liberamos tiempo para cosas tan importantes como reflexionar, escuchar una buena canción, o dar un paseo. Este tipo de actividades aparentemente "poco importantes" resulta que en realidad son los pilares de una vida feliz, por eso es tan importante darles su espacio en nuestra agenda. 

Los proponentes de este movimiento creen que, aunque la tecnología puede acelerar el trabajo, la producción y distribución de comida y tantas otras actividades humanas, las cosas más importantes de la vida no deberían acelerarse…Se trata pues de seguir una estrategia de vida más inteligente, que favorezca tu salud, la del planeta, que mejore tu relación contigo mismo y con los demás y que no perjudique tus finanzas.  

Del movimiento slow se derivan, por ejemplo,  el “slow food” y el “slow fashion”… Ya ven que si anteponemos el concepto slow ante alguna actividad o area de interés establecemos un nuevo rumbo y una nueva velocidad. Uno más valiente. 

La palabra slow en inglés significa despacio, pero no se equivoquen, en este caso no implica bajar la eficiencia ni la calidad de nuestras actividades, sino todo lo contrario. Se trata de bajar revoluciones de forma estratégica, para lograr una vida con mayores compensaciones y 
beneficios para ti, pero ojo, mientras no generes un impacto negativo a terceros, esto último es muy importante pues cuando una parte de la ecuación sale perjudicada, esa actividad se aleja de la posibilidad de producirte beneficios reales.

Por lo general, lo difícil no es “vivir mejor”, sino cambiar los malos hábitos de vida por hábitos saludables, pues implica un esfuerzo de aprendizaje cuando ya somos adultos. Así que integrar el movimiento slow en tu vida es un auténtico reto, no lo niego, pero suelen ser las cosas que más nos cuestan las que pueden darnos las mayores compensaciones.

Llevado a la comida (slow food), este movimiento nos inspira a seguir una alimentación saludable, cuyo consumo nos lleve a poner en práctica la responsabilidad nutricional con nosotros mismos y nuestros seres queridos, pero también nos pide tomar consciencia de la responsabilidad medioambiental, esa que podemos tener al comprar, cocinar y desechar los alimentos (origen de éstos, envases, aceites, detergentes...). Cada elección nos hace responsables de sus consecuencias. 

No voy a entrar en detalles, mejor es investigar y adecuar el conocimiento a nuestro estilo de vida, a la edad propia y de quienes estén bajo nuestra responsabilidad e investiguemos más a fondo las opciones de consumo que nos brinda nuestra ciudad. Pero el mensaje principal de este movimiento es claro, sencillo y universal: solo hallamos felicidad verdadera (profunda y sostenible) cuando integramos valores éticos, estéticos y ecológicos en todas nuestras actitudes y decisiones. 

Llevado a la moda (slow fashion) es la reivindicación a su antagónico "fast fashion", éste último, un fenómeno que nace del capitalismo salvaje y el consumismo descontrolado, cuyas consecuencias han contribuido en gran parte a posicionar el movimiento slow... La propuesta del slow fashion nos invita a usar la moda para que ésta sume en nuestra vida y no al revés. La compra de ropa o complementos, por ejemplo, debería ser el resultado de una planificación estratégica que hagamos bajo un objetivo claro y un presupuesto lógico. Siendo así, la calidad, el buen gusto, así como la utilidad de nuestras adquisiciones serán elementos claves a considerar en nuestras decisiones de inversión en el arreglo personal. Además, como todas las áreas de la vida en un tempo más “slow”, nos invita a la compra responsable, a favor de la equidad, el comercio justo y la sostenibilidad ambiental.

Calidad y cantidad son dos conceptos a tener presentes a diario en una vida slow… 

La calidad de una prenda, por ejemplo, sin duda es importante, pues te lleva a que esté vigente y visible por más tiempo. Además, habla mejor de ti porque se percibe más de lo que piensas...

También la cantidad, si observamos la diferencia entre “nutrirse” y “engullir”, por ejemplo, veremos que una persona puede atiborrarse, o gastar cantidades exorbitantes en su alimentación y aun así no estar bien alimentada. Pues bien, con la ropa y con todo lo que compramos sucede algo parecido, a veces no compramos ropa, la "engullimos".

Las falsas creencias nos pueden hacer mucho daño en este sentido… Por ejemplo, pensamos que somos más responsables cuando compramos algo rebajado, o porque es muy económico, cuando en realidad estamos basando la decisión de compra en la propuesta del precio del artículo y no necesariamente comprando el artículo que necesitamos. Ojo, no digo con esto que esté mal comprar en rebajas, sino que no deben ser las rebajas las que estimulen el comprar. 

En general, seamos más exigentes ante las opciones que tenemos y tomemos el control de nuestras necesidades y de nuestro presupuesto. Es decir, baja un poco el impulso emocional cuando vayas a la caza de algo que necesitas y pon la antena para que no te den gato por liebre: Por ejemplo, si dudas de si es o no piel auténtica, porque no tienes el don de detectarlo al tacto, es sencillo: ¡lee la etiqueta de composición! 

Lo cierto es que si gastas menos en "ropa basura" quizás te quede algo de tu presupuesto para invertir en piezas célebres, creadas desde la pasión verdadera, obras de arte en muchos casos y que, ¿porque no? te mereces poderlas disfrutar...

Como el diseño de autor, por ejemplo, que crece entre los adeptos al slow fashion y podría tener su lugar especial en tu armario. Los diseñadores que producen en su atelier de forma responsable crean piezas que en ocasiones resumen todas las preocupaciones que inspiran al movimiento slow… Tus piezas más icónicas, deberían ser creadas con las tres "C" (consciencia, cultura y cariño)... Una forma infalible de elevar la calidad de tus outfits es combinar un fondo de armario de retail con piezas especiales creadas por un auténtico artista. 

Si se han percatado, una vida con menos estrés y más salud y calidad de vida no está reñida con el estilo. Lo comento porque a veces veo a quienes optan por una vida saludable, sencilla y coherente y creen que por eso deben dejar de arreglarse o de verse bien… Eso es una incoherencia en sí misma. No hay excusa para dejarse...es más, la dejadez es un crimen en contra de la felicidad propia y de los tuyos.  

En ocasiones la dejadez se escuda tras la falta de presupuesto o de la falta de tiempo. En esos casos es urgente revisar el gasto diario a detalle, desmenuzarlo TODO y descubrir que posiblemente no careces de dicho presupuesto, sino que en muchos casos es un tema de prioridades...

Y por supuesto, al invertir en ropa, zapatos o complementos, asegurémonos de comprar aquello que nos favorezca y no conformarnos con menos! Esto implica que la ropa sea agradable a ojos propios y de los demás…

Para muchas personas, casarse y tener hijos los lleva a la falsa creencia que su “yo de proyección externa” murió y descuidan su imagen personal. Esto lo he visto incluso en profesionales, si bien siempre es un error. Por el contrario, están quienes se amparan de cualquier pretexto para comprarse ropa de oferta o rebajada... es malo dejar de cuidar tu aspecto, entre otras cosas es una falta de respeto hacia quienes te quieren, pero tampoco es bueno comprar cosas solo porque estén de oferta!

Verse bien es el resultado de observarnos con franqueza, invertir con sabiduría, cuidar nuestra salud y vitalidad y vivir en consonancia con nuestros intereses, valores y prioridades reales.

Vemos personas que siempre tienen un halo de estilo, que sin necesidad de estar gastando en ropa ni salones de belleza siempre se ven bien… Afortunadamente el primer paso para alcanzar eso que los franceses le llaman  je ne sais quoi, es la sencillez, que siempre suele ser una buena idea y un paso poderoso hacia una vida de felicidad si lo aplicamos en todo... 

Las “posturas sociales” que se refuerzan exageradamente con nuestras actitudes o al vestir suelen actuar más como presiones auto impuestas que no como mensajes de utilidad. 
Nuestro atuendo no define nuestra capacidad de hacer el bien o el mal, ni tampoco define nuestros valores, pero proyectar una imagen verdaderamente favorable de nosotros suele ir de la mano con una actitud sensata y coherente que convive con un estilo de vida saludable.

Nuestras elecciones y decisiones definen el peso que nos cargamos en la espalda y el grado de nuestra felicidad… Siendo así, el primer paso hacia un año más “slow” debe ser, hacer ante todo, una buena limpieza en múltiples áreas de nuestra vida. Y nos esclavizamos con tantas cosas... Prejuicios estéticos, malos hábitos, incluso con obligaciones sociales...No hay nada peor que esforzarse a diario para pretender ser quienes “no somos” con el objetivo de agradar o impresionar a quienes “creemos” que debemos agradar y no a nosotros mismos. Pongamos lupa a nuestros esfuerzos para lograr satisfacer a quienes lo merezcan, asegurándonos de estar nosotros mismos en esa lista.  

Además, cuando dejas de ser un esclavo de las presiones sociales, materiales -o vacías- te conviertes en alguien menos manipulable, algo que actúa como excelente tamizador de relaciones tóxicas, otra gran ventaja de una vida slow. Las personas que no tienen buenas intenciones contigo, cuando detectan que bajas revoluciones y reivindicas tus valores de forma integral, comienzan a sentirse incómodos y a acelerar procesos que justifiquen su alejamiento de ti. 

Al fin y al cabo, este movimiento es un lógico llamado a ser personas más felices, libres de tóxicos de todo tipo y más capaces de hacer felices a otros. Una vida slow nos convierte en verdaderos agentes de cambio positivo y sin perder el estilo,  por eso me encantó y se lo quise compartir. ¿El secreto para lograrlo? Pues bien, como todas las cosas importantes que definen nuestro rumbo en la vida es,  sin duda alguna,  cuestión de actitud. 

martes, 29 de noviembre de 2016

CERRANDO EL 2016


Asoma diciembre y con él llega el momento de cerrar un año para poder abrir otro. Por alguna razón nos gusta pensar que el año que cerramos ha sido más complejo o especial que el anterior, algo que suele nacer del poder que tienen las emociones más recientes, incluso por la fuerza de lo que se vive en el momento del “cierre”. Éste, para colmo siempre llega a puertas de la Navidad que, valorada sobremanera,  genera altos niveles de estrés a la población… A algunos porque se presionan con un gasto atroz e innecesario, otros porque en estas fechas piensan en aquellos que quedaron atrás… Ni hablar de aquellos que están viviendo en estas fechas cualquier tipo de precariedad en sus vidas.

Este 2016 ha sido también un año durísimo a nivel global, con un oriente medio convulsionado que produce muerte, refugiados y huérfanos, con dolorosos atentados en Europa y en África y con devastadoras catástrofes naturales en varios puntos del planeta pero especialmente en el continente asiático. A pesar de ello, tengo la impresión que este año cierra con el mundo más preocupado por el resultado de las elecciones presidenciales en los E.U.A., cual catástrofe natural, cuando en realidad se trata de algo que obedece a la voluntad democrática de un pueblo libre, que pudo ejercer su voto y eligió el candidato de su preferencia...  

Quienes ven el presidente electo como la personificación de todos los males, en estos días van digiriendo su victoria como si de un evento de proporciones apocalípticas se tratara, mientras hipócritamente siguen aceptando bolsas plásticas en el supermercado, emitiendo gases contaminantes a diario como desodorante en sus hogares, usando su automóvil para ir a la vuelta de la esquina y comprando comida multi- procesada y envasada…

He leído tantas mamarrachadas tras el resultado de las elecciones de los Estados Unidos que me pregunto si quienes alzan su voz para dejar de “memo” al vecino hicieron acaso una mejor elección de presidente en su propio país. Corramos un tupido velo con esto, pues si observamos México, España o Panamá no acabaríamos…

Esta semana, además, falleció el dictador cubano, no así su dictadura; gracias a la insaciable sed de poder del ya difunto Fidel, éste aseguró la permanencia del régimen con el traspaso en vida de su "corona" de dominación sobre la Perla del Caribe. Así pues, tal parece que el 2016 aun no sea el año de la liberación del pueblo cubano. Unos, los más oprimidos, se consuelan con la belleza que los envuelve, con el amor de sus seres queridos o con el son, la música más poderosa del planeta después del Requiem de Mozart...Otros se desesperan con la imposibilidad de poder tener sus zarpas en el punto más estratégico al sur de La Florida y otros observan desde afuera la aun irremediable realidad... Amanecerá y veremos.

Cada quien sabe lo que este 2016 le habrá enseñado. Doce meses dan para muchas vivencias y oportunidades, pero sea como sea, merece la pena sacar una enseñanza de peso para que todo lo vivido se convierta en lección aprendida y no en una nueva piedra en la mochila.

Si deseamos que lo vivido en este año sirva de fundamento para un mejor año en 2017, éste podría ser un buen momento para revisar las claves de una vida que nos haga dignos de estar en este mundo:

De veras, suene trillado o no, lo creo con toda firmeza: tratemos de no ser “uno más” en este mundo. Evitemos ir por ahí solo para "sacarle" a la vida lo que “se pueda”, menos si ello es esperando vivir a costillas de otros. Esa es la mente de una sociedad inmadura que solo trae mal al mundo. ¿No es vergonzoso quedarse ahí?

Arrópate hasta donde tire la manta. Es sencillo: Tu casa, tu auto  y tus demás posesiones materiales deben ser algo agradable, es decir, algo que puedas afrontar con total comodidad y que te hagan sentir bien al proveerte de ventajas en tu bienestar o el de los tuyos. Pero asegúrate de que no sean elementos u objetos de ostentación, especialmente si te llevan a mal vivir, a hundirte en deudas o a tener que recurrir a formas poco loables o faltas de ética para aumentar tus ingresos. Nada lo justifica, sé coherente y evítalo, básicamente para ser feliz y hacer así feliz a los tuyos.

Nútrete adecuadamente, cuida tu salud. Además de ahórrate elevados costos médicos te llevará a dormir mejor, a tener un mejor aspecto a sonreír más y en general va a resultar un optimizador de tus habilidades mentales y físicas; una indudable ventaja para ser más feliz.

Educa a tus hijos para que sean buenas personas, generosos, coherentes, sanos, responsables y solidarios, en vez de competitivos, egoístas y materialistas. Si lo haces asegurarás una mayor felicidad de tus hijos y al mismo tiempo le darás al mundo un mejor legado.

Ama a tu pareja con generosidad. El gran secreto de una pareja feliz es la combinación de la auto responsabilidad en materia de salud y bienestar junto con una enorme generosidad de ambos,  hacia el otro. Lo que lleva a tantos matrimonios a romperse en estos tiempos es a menudo una pesada combinación de inmadurez y egoísmo por parte de uno o de ambos en una pareja. Las adicciones son fruto de ello y vemos elevados consumos de alcohol, por ejemplo, en muchos adultos con familia. Ello difícilmente lleva a un proyecto de vida pleno y feliz. 

Por otro lado, el dejarse presionar por temas materiales o de apariencia es otro destructor de hogares y de familias. Nunca hagas por dinero algo de lo que no puedas sentirte orgulloso y menos aún, algo que pueda perjudicar a tu familia.

Por lo demás, fija tus metas del 2017 en una lista manejable, de esas que están pensadas para dar un paso a la vez y caminar sin prisa pero sin pausa, colocando primero un pie y luego el otro.


Feliz 2017 a todos. 

jueves, 21 de julio de 2016

LA MUERTE DEL HOMO SAPIENS SAPIENS


Crecí en un ambiente en el que el valor de las personas residía en sus actos y cuyos derechos primordiales eran inherentes a su existencia… Quizás por eso el concepto de "machismo" fue por años un tanto exótico para mí. Pero al crecer, entendí que el machismo es real, que está por doquier y que es dañino para todos, hombres y mujeres pues llevado al extremo destruye la vida de las personas a las que afecta, tanto directa como indirectamente. 

Con el pasar de los años aprendí que si queremos un mundo mejor debemos contrarrestar los efectos nocivos del sexismo que se halla implícito en tantos y tantos mensajes que se emiten a diario, producto de una mentalidad poco o muy machista que hemos “tolerado” de forma imprudente como sociedad. 



Algunos medios han anunciado que hemos entrado de lleno en la Tercera Guerra Mundial. Yo creo que el mundo está en guerra en muchos sentidos...Estamos afectados a diario por muchos miedos y frustraciones que no todas las personas saben gestionar de forma asertiva. 

Desde hace un millón de años atrás hasta hoy, todo lo que hemos logrado ha sido quedarnos en “HOMO SAPIENS” y por eso usamos la violencia como un recurso primario... Estamos estancados, no hemos evolucionado. 



Mientras la violencia doméstica o intrafamiliar es la respuesta para personas de a pie, cuya parcela de poder no va mas allá de su casa, no debe extrañarnos la violencia a gran escala que llevan a cabo las personas cuya parcela de poder es un territorio completo...


Quizás ya sea tiempo de evolucionar un poco más, de matar al Homo Sapiens y evolucionar al "HOMO CONSCENTIS”...



Si nos quedamos en "sapiens" nos limitamos solamente a querer “saber” y "tener",  es decir, acumular información (especialmente si ayuda a desacreditar a otros,) y a acumular bienes, a cualquier precio... cuya máxima expresión de traduce en sed de “Poder”, también a cualquier precio.

Para evolucionar como especie, lo primero que deberíamos dejar atrás, antes incluso que los incisivos y el vello corporal, es el machismo. Lejos de ello, he notado que está más agudizado últimamente. 



Por supuesto que en todo proceso evolutivo tenemos avances y retrocesos y que al final gana la selección natural... Aquí juegan con ventaja las personas más evolucionadas, con especial énfasis en los varones, que fueron educados con amor y respeto, carecen de complejos, se sienten seguros de sí mismos y adoran que cualquier mujer se pueda lograr empoderar, especialmente si se trata de su compañera de vida, siempre lo haga con respeto por sí misma y sepa disfrutar de sus éxitos. 

En el caso de los varones que tienen esta visión de sus congéneres me atrevo a afirmar que son una “sexy” minoría que, dicho sea de paso,  está sabiendo aprovecharlo, pues, según los expertos, ellos son los pocos varones “felices” de nuestro mundo.  

En días pasados leí en uno de los principales periódicos de España que en ese mismo país una mujer es violada cada ocho minutos. ¿Perdón? Lo tuve que leer completo, porque pensé que era un dato errado en el titular. ¿Ustedes sabían eso? Yo no. Luego me di cuenta que no hubo respuesta en las redes, difícilmente las personas de mi alrededor supieron de esta grave situación, que más concretamente azota a España, uno de los países más observados y populares en occidente.

Entonces comencé a evaluar la situación a un nivel más local. Viendo cifras, podemos afirmar que efectivamente, existe mucha violencia contra la mujer en nuestras ciudades, de hecho, en toda Iberoamérica, y sin embargo,  prácticamente reina el silencio alrededor de este asunto en medio del gran “diálogo social digital”.

Si consideramos que ese dialogo digital suele dar los indicadores de las inquietudes, gustos, preferencias y temas de mayor interés de las personas, el silencio alrededor de la violencia de género me dispara un sinfín de interrogantes y nuevas preocupaciones…  


Hombres y mujeres, no solo somos “dueños de nuestras palabras”, también somos “esclavos de nuestro silencio” y sin ir más lejos, en Panamá crecieron los femicidios y la violencia doméstica de forma alarmante pero tampoco hay “ruido” en las redes al respecto.

La ley 61, por contrario, sí ha suscitado gran debate y muchísimo interés... También las noticias sobre aspectos de gobierno o políticas vemos que mueven pasiones, con un sinfín de opiniones y comentarios de toda clase...  Pero la violencia contra mujeres, nada,  muere con ellas, en un aterrador silencio.

Así que opté por consultar a un analítico de redes sociales para que me informara sobre los temas que generan más tendencia y diálogo digital, a ver si comprendía mejor qué está pasando...En primer lugar, me indica que los culpables o  agresores, en todas esas noticias de violencia de género que le mostraba,  no tienen relación alguna con la religión ni con la política. 

Es más, el denominador común en los “culpables” o los “violentos” se halla en tres elementos claves: hombres, españoles o panameños (según la noticia) y adultos o mayores de edad. Y entonces me explicó que la gente no suele airear ni enfocarse en que se aireen malas acciones perpetradas por alguien que en esencia es muy parecido a uno, a menos que sea alguien con mucha consciencia y que viva con un fuerte sentido solidario hacia las víctimas. 

Por último, en todos los casos que revisábamos, las víctimas son mujeres, desde menores de edad hasta ancianas. Y lamentablemente no son el colectivo de víctima más popular para desatar diálogo.

Quienes son  las víctimas más populares en las redes, que logran atención y comentarios? En primer lugar tenemos a las mascotas, en segundo lugar los famosos -o celebridades- que han vivido alguna situación que los afecte negativamente, luego, vienen las víctimas de terrorismo,  pero ojo, cuando éstas son de ciertos países, siguen las de catástrofes naturales y  así nos vamos… Pero hasta llegar a “mujeres que injustamente hayan sido agredidas por un hombre” parece que hay una larga lista de prioridades en la preocupación social.



Así que esta semana he descubierto que, por terrible que sea un acto de violencia,  cuando su víctima es mujer y el acto no se vincula a la religión ni a la política, cabe concluir que se trata de una noticia que carece de interés para el usuario de redes sociales.

AMIGOS, SI ESTO ES ASÍ, PERMITAN QUE LE DIGA QUE ESTAMOS EN GRAVES PROBLEMAS. 

La verdad es que piensen lo que piensen, deben saber que si no velamos pronto por la felicidad de la mitad del planeta, la otra mitad está perdida y ello empieza en tu casa, en tu barrio, en tu ciudad… 

Si les soy franca no me había dado cuenta de que tenemos las redes invadidas de hombres y mujeres machistas. Yo no lo tenía tan claro y ahí es donde descubro la segunda parte de esta realidad. Estos "sapiens" no se ven "pre-históricos" en sus maneras, ni en su vestir... Son atrevidos sumándose a usar tendencias y hacen incluso afirmaciones "feministas"... Son personas que señalan a otros como "retrógrados"... Es decir, tenemos una gran cantidad de hombres y mujeres, que se ponen uniforme neo-liberal o persona de "mentalidad abierta", solidarios y preocupados por el bien común, pero es sólo para que nadie pueda cuestionarlos y así pueden cuestionar cómodamente todo cuanto les convenga o sepultar en las sombras todo aquello que pueda ser "incomodo".

Vivimos pues un nuevo machismo que lo practican, tal parece,  una preocupante cantidad de usuarios de las redes sociales. 

Estamos pues ante un nuevo machismo encubierto que “acepta” a la mujer en el deporte, pero le molesta la pérdida de “atractivo” sexual que implica el alto desarrollo de sus grupos musculares. Es decir, que no ve a una atleta, sino a la “mujer”, a diferencia de cuando observa a un varón, entonces sí ve al “atleta” y no al hombre.

Y si hablamos de vida pública o política, este machismo acepta a la mujer en ella,  siempre y cuando complazca una visión satisfactoria de su realidad…Por ejemplo, en el caso de Theresa May,  este perfil de opinantes procuraron destacar que uno de los valores más reseñables de la nueva Primera Ministra era su “debilidad” por la moda y los zapatos, asegurándose de forma perversa que la feminidad (que en sí misma es algo hermoso y bueno), en este caso fuera alimento de una visión peyorativa de una mujer de poder.

Creo que la mayoría de las personas viven con miedo y solo defienden lo que miserablemente les conviene. Quizás nosotros mismos, usted, yo,  caigamos a veces en dejarnos llevar por algun tipo de falta de seguridad, pues somos humanos... y todavía "homo sapiens"...Pero este no debe ser un tema para tomar a la ligera... Así que, mi sugerencia es la siguiente: A la pregunta de ¿se considera usted machista?, Simplemente no corramos a dar un no… Evaluemos antes si estamos siendo de veras justos y valientes…


¿Aceptamos un mundo con total igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres? ¿Nos gusta un mundo en el que una mujer plástica pueda ser líder y una mujer que no invirtió en lo absoluto en variar su aspecto externo, también pueda, porque lleguemos a aceptar que la apariencia no define nuestras habilidades sino nuestro proceder a su consecución?

Bien poco tienen que ver las etiquetas con los actos que son malos, violentos o que perjudican a inocentes. Son las personas que los llevan a cabo sus responsables. Y para evitar los actos de maldad,  debemos empezar por no caer en su patrocinio así sea de de forma inconsciente. 



Atrevámonos a evolucionar de “HOMO SAPIENS” a “HOMO CONSCIENTIS”.

Es urgente plantear este salto evolutivo ya que si no luchamos en pos de las dos mitades del mundo, no habrá un mundo por el que luchar. Y créanme, no es tan complicado, al fin y al cabo, mantener un ojo crítico ante la realidad sin caer en una doble moral, es tan solo Cuestión de Actitud. 

viernes, 16 de enero de 2015

DE LA FALTA DE RESPONSABILIDAD Y OTRAS TRADICIONES


A diario se oyen críticas sobre los defectos de actitud a nivel social, laboral y familiar que, según parece,  definen el carácter general en nuestras tan latinas latitudes.

 
Resulta especialmente triste, que las gotas más ácidas en una charla las vierta alguien autóctono del país criticado. Un gesto que se podría percibir como una demostración de “auto-crítica”, lo que no deja de ser un rasgo admirable, del que todos deberíamos tratar de gozar, pero sospecho que con frecuencia se trata de un reflejo de la honestidad del conformista (o conformado) ante una fatalidad, lo cual me resulta un rasgo algo desalentador. Podría incluso ser algo peor.
 

En la República de Panamá, por ejemplo, es habitual escuchar de la propia voz de un panameño las más duras críticas sobre la cultura de este hermoso país, con frases como “qué desastre, así es el panameño” (hablando de la propia cultura en tercera persona)  o “es horrible, pero así somos en Panamá” (en este caso,  con  menos miedo a identificarse con lo observado). Una postura generalizada entre los sectores más profesionales en el sorprendente país que “Une al Mundo”.

Es correcto afirmar que, bien lejos de lo que pudiera parecer a un observador externo, no todos los que tienen esta visión fatalista eluden sus responsabilidades,  sino que muchos practican la observancia consecuente, quizás como como terapia de resistencia a los males del entorno. Pero tampoco podemos negar que,  además de este selecto colectivo, hallaremos a más de dos y más de tres que se “hamaquean” en estos argumentos, solo para justificar sus propias faltas. Para éstos, se trata de cubrirse con manto de hipocresía, para enmascarar lo que de veras los define: pura “lisura”;  o en un castellano más universal, mera desfachatez.

Veamos, no podemos generalizar, al menos no en exceso. Hay casos  y “cosas”…
Hay una serie de licencias “locales” que, si bien para quienes acaban de llegar de otros lares pueden ser motivo de desesperación, desconcierto e incluso indignación, creo que  deberíamos aceptarlas  y respetarlas:
Por ejemplo, hallamos esas “concesiones” de "calendario" que afectan el ritmo operativo del país, cuya finalidad real es la de preservar homenajes, festividades y tradiciones culturales, pero debido a cómo afectan el calendario laboral, especialmente en Panamá,  resultan un verdadero veneno para la continuidad de proyectos. Algunos de estos “parones” en el calendario anual, pueden llevar consecuencias devastadoras para la eficiencia y la competitividad,  llegando incluso a imposibilitar la realización de algo que ya se había acordado.

Y si bien incluso a mí me resultaba un verdadero fastidio hace unos años atrás, con el tiempo aprendí  que esto es parte de la energía que preserva valores esenciales y diferenciadores, así que descubrí que en realidad, contra todo pronóstico, es algo positivo.

¿No es maravilloso que el pasar de  los años nos pueda tornar más pacientes, flexibles, tolerantes y  reflexivos?… es cuando miramos atrás y vemos nuestro “yo anterior” con cierta compasión, porque lo tan equivocado y lleno de estúpida inmadurez que estaba.

Siguiendo con esas concesiones que a día de hoy me siento lista para aceptar, debemos traer a colación la más frecuente de ellas… Esa tendencia inevitable de la falta de previsión del uso del tiempo personal,  que lleva inexorablemente a tantos y tantas a perder horas de su valioso tiempo libre realizando largas filas en bancos…  En estos casos, cuando solamente se fastidia el autor de su falta de previsión, hasta cierto punto,  es aceptable. Dicho de otro modo, ¿Quién soy yo para juzgar como desean las personas emplear su tiempo libre?

Pero por más que trepe mi consciencia a un plano más espiritual y me llene de misticismo, lo que no alcanzo a aceptar es todo lo anterior, cuando irrumpe negativamente en el bienestar de terceros.

 
La falta de compromiso -especialmente desde la masificación del uso del chat telefónico  que nos lleva a llegar tarde, desatender citas y faltar a cualquier tipo de compromiso- debe dejar de ser un rasgo común, hoy mismo! Sobre todo si pretendemos que el futuro sea mejor que el presente… Esto es  algo grave que demanda medidas urgentes.
Todos podemos vivir situaciones impredecibles, pero con esos a quienes todos los días les sorprende que salga el Sol, tenemos claramente un patrón, que actúa como verdadero patógeno social afectando la productividad nacional y limitando las opciones individuales de los profesionales y las personas. Y lo último, amigos, es lo peor.  

Los alérgicos a las responsabilidades, “literalmente” roban oportunidades a otros. Taparse los ojos ante una realidad es un crimen cuyos autores por lo general salen impunes pero en ocasiones les caen en plancha las consecuencias de sus actos. Entonces tenemos letanías que inician con “¿por qué a mí?”. ¿Entonces? ¿Creías que no ver las víctimas ni conocer a las víctimas de tus atrocidades te mantenía en santidad?

Ay amigos, en esos casos y, ojo, de forma más o menos consciente a todos nos podría suceder,  lo ideal, en vez de cuestionarse “por qué” es mejor  preguntarse:

 “¿PARA QUÉ ME PASA ESTO?”.

La respuesta podría darse en copy/paste [Para que no vuelvas a darle a la espalda a tus responsabilidades y compromisos, asegurándote que a futuro tu vida pueda ser más relajada y con mayores satisfacciones, por lo menos emocionales… (¡Que no es poco!)] 

Si la gente supiera cuánto poder tienen en sus manos -a diario- para transformar sus propias vidas, otro gallo cantaría a muchos…  Pero por desgracia, la gran mayoría de las personas crecen sin que nadie les devele esta realidad y bien al contrario, a lo largo de su vida reciben refuerzos constantes para que mantengan su mediocridad a flote.

Conozco a varias personas que por más que estudiaron y se esforzaron mucho, sus faltas constantes en sus compromisos los estancaron incomprensiblemente…  Debo admitir que me encantaría ver cómo se curan de esta enfermedad, porque por lo general son buenas personas, con buen corazón, pero inevitablemente son adictos al virus de la falta de Compromiso. Es doloroso ver a alguien con las puertas abiertas hacia un futuro prometedor, atorado en este arrecife…

Pero cuando el diabólico patógeno de la falta de compromiso ataca a alguien, actúa como una droga, creando adicción de tipo A, cuyos efectos más visibles son constantes ataques de angustia, con verborrea de excusas y pretextos y una síndrome de abstinencia que los lleva a mostrarse –momentáneamente- como alguien serio, formal y educado,  para lograr que algún incauto les regale una nueva dosis de confianza…

Me doy cuenta de que lo último podría verse como un camuflaje, lo que me lleva a pensar que en ciertos casos no tenemos a una víctima, sino a un depredador. Supongo que la diferencia está en el verdadero corazón del individuo… pero en cualquier caso su estela es nefasta.

Puede que conozcamos a personas así, incluso que nosotros mismos padezcamos este mal, pues la voluntad es una elección libre. Si es así, propongámonos hoy romper esas cadenas y ayudemos a nuestros seres queridos, familias y a este país a crecer de veras, desde abajo, con sostenibilidad, y sin dejar de ser quienes somos.

Según los más expertos, bailar en el sendero del éxito, suele ir de la mano con mantener o preservar lo que nos hace únicos sin por ello dejar de asumir nuestras responsabilidades, es decir, hay que manejarlo todo al mismo tiempo. Por lo tanto, lograr ser alguien “auténtico” (lo cual nos ayuda a ser más felices), solo se mantendrá si va de la mano con vivir como alguien “comprometido” (lo que está demostrado que trae satisfacciones).

Considerando lo anterior, lograr convertirse en alguien felizmente exitoso es sin duda alguna,  como todas las cosas importantes en esta vida, cuestión de actitud.

martes, 22 de julio de 2014

MADURAR CON ESTILO


Hoy les propongo enfocarnos en cómo sumarle vida a tus años y no al revés…



Para la mayoría, superar los falsos mitos y las presiones sociales sobre la edad suele ser un verdadero reto y entrar a una “nueva década” se convierte en la situación perfecta para sufrir innecesariamente.

De hecho, hay quienes prefieren que vivas convencido de que ganar años te hace perder oportunidades de ser feliz, para que “compres” la felicidad de cajeta que te venden  altos precios! Los peores, se esforzarán para mantener lejos de tu campo de visión todas esas bondades a las que hoy tienes mayor un acceso,  precisamente por tener más edad, madurez y mayor perspectiva.

Tus miedos son la fortaleza de quienes esperan sacar de ti mucho más de lo que quieren darte, veamos hoy como combatirlos, liberarnos de estas cadenas y emprender el viaje de la madurez con todo el estilo que mereces.


No importa cuánto se esfuercen algunos en tu fracaso vital, si elijes enfrentar tu realidad, y poner en marcha una estrategia consciente a favor de tu calidad de vida, entonces sumar años solo te abrirá puertas y ventanas, muchas de ellas, que ni tan siquiera habías reparado que estaban ahí.

El secreto está en saber “gestionar” cada situación para sacarle la mayor ventaja posible y al final del día, vivir plenamente y disfrutar como nunca antes lo hiciste, ni tan siquiera en tu más tierna juventud.

Nadie puede gobernar tus pensamientos ni tus acciones, esa parcela de tu vida es completamente tuya y cuando lo descubras, podrás comenzar a vivir y a divertirte de veras, hasta convertirte gradualmente en una fuente de energía positiva que contagiará a todo tu entorno, beneficiándote a ti y a aquellos a quienes más aprecias.

Hoy toco este tema porque me doy cuenta a diario de que es muy común quedar atrapado en el miedo a sumar edad, sobre todo con tanto bombardeo de cosas absurdas como que el éxito vital reposa en tener “la piel, el cuerpo y la fortaleza física” de los veinte...¿Y qué tal la estupidez, la ceguera emocional y la falta de recursos mentales propia de esa edad?

Cada década tiene su manera de estar en forma y vivir plenamente, hay que trabajar para lograr que sea de la mejor forma, pero entendiendo que no tenemos veinte.


La naturaleza es muy sabia, pues cuando menos preparados estamos para disfrutar o manejar la vida, ésta nos da las herramientas adecuadas para soportar mejor los embates; Esto es la juventud. Pero luego, con los años, disfrutar la vida depende de otro tipo de elementos, como una cabeza amueblada, cultura, conocimiento, libertad y flexibilidad de emociones y… del recurso más valioso del siglo veintiuno: el tiempo libre… 


Mientras tengas tus pensamientos en la dirección correcta, todo lo que necesitarás es una rutina de cuidado personal diario y atreverte a mejorar tu aspecto, integrando elementos de imagen personal que hablan bien de ti y potencien favorablemente tu imagen ante los demás.

El look adecuado, que enmarque la mejor de las actitudes hará que te veas arrollador, por más años que le sumes a tu almanaque. No se trata de dejar de gastar dinero en tu imagen, sino de invertirlo adecuadamente en aquellos cuidados y compras que de veras te vayan a ayudar y siempre dentro de tu presupuesto.

Otro elemento igual de importante es trabajar en la elegancia con que vivas tu relación con los demás, algo que con los años debemos ir puliendo y mejorando hasta que logremos que nazca espontáneamente y nos lleve a ser maestros en saber escuchar, hablar pausado, reírnos con espontaneidad, hacer contacto visual y aprender a esbozar la media sonrisa (y la amabilidad de mirada) como actitud facial permanente (se puede practicar frente a un espejo). La elegancia nada tiene que ver con tu capacidad de consumo, ya que la define tu forma de actuar. Es la suma y combinación de tus actos y omisiones, así como el estilo de los mismos.


Si alcanzas a combinar esta receta, créeme, tu estilo, especialmente a los 50, eclipsará incluso a los más “esculpidos” millonarios!

Desde la juventud entramos en la inercia de ir acumulando ideas tóxicas que se vuelven en nuestro verdadero peor enemigo. Conozco a quienes se han creído una serie de paradigmas sociales y a menudo se comparan con actores, presentadores televisivos o cantantes famosos, todos ellos bastante “producidos” en sus apariciones públicas. Date cuenta de lo absurdo que es esto…se comparan con personas que se han pasado más de tres horas en maquillaje y peluquería, que llevan su cuerpo estrangulado en una faja y que aun así, luego de que les tomaron esa foto, la foto pasó por la máquina de los “milagros” digitales…

No queremos vernos como si tuviéramos quince años menos de los que tenemos, eso sería ridículo, un síntoma de inmadurez que nos haría perder credibilidad ante los demás… Mejor será madurar comprendiendo la edad que tenemos y las circunstancias que nos envuelven de manera que entremos en un equilibrio tan saludable que nos ayude a vernos “estupendos”.

Todo el mundo prefiere verse joven, pero cuando  alguien pierde la noción de la realidad el resultado suele ser nefasto. El secreto está en asumir una actitud enérgica, jovial y positiva en lo hacemos,  desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, en cómo nos arreglamos, en cómo nos relacionamos con los demás y en cómo enfrentamos la vida con todas sus pruebas. Verse joven no implica parecer literalmente que SEAS joven. Esa expresión solo habla de que te ves “muy bien” y denotas lo bien que manejas tu energía, tu vida y tu forma de relacionarte con el mundo y contigo mismo.


Nada hay de malo en cumplir una determinada edad, la vida es un regalo, lo que sí es malo es no saberla llevar… Lo bien que te veas no es más que es una “sensación” que vas a crear de forma consciente a los demás;  Algo subjetivo que sin embargo puedes edificar minuciosamente y construirlo a diario, para luego disfrutar del resultado!

Si sigues la estrategia adecuada, me atrevo a afirmar que los demás no sólo quedarán fascinados, sino que querrán parecerse a ti, sobre todo cuando logres de veras transmitir tu esencia, tu personalidad y tu estilo personal, con la fuerza magnética de quien no le teme a sus líneas de expresión (ni a su “llantita” extra).

Así pues, de los 40 para arriba…

·         Elige ropa de calidad, versus cantidad. Puedes mantener tu presupuesto, solo que mejorar la exigencia de su uso. Es mejor tener dos buenas camisas de algodón, que diez suéteres de punto. Compra un buen par de jeans que te favorezcan, sean durables y te caigan bien en vez de cinco pantalones de oferta que no te entallan pero estaban muy rebajados…

·         Cuidado con las rebajas, son malas consejeras… por “responsabilidad” tenderás a comprar algo que no te favorece solo porque era lo más rebajado. Esto no es ahorro, es despilfarro y un atentado a tu estilo personal. Es tu momento, te mereces lo mejor, mímate y compra cuando tú lo decidas, no cuando lo decidan los puntos de venta con sus letreros de rebajas y solo compra cosas que de veras te quedan bien y tengas como combinarlo. Si compras siguiendo esta estrategia, asume que el costo unitario de tus piezas de ropa subirá, pero al final del año es posible que en conjunto gastes menos y todo el tiempo te vas a ver bien, ¿no es eso más rentable?

·         Enfócate en los básicos y juega ligeramente con los complementos… Los colores de tendencia, búscalos en un foulard, en tus flats de tendencia, en la cartera, pero la ropa de fondo de armario elíjela de paleta neutral o colores nobles y lisos (blanco, rojo, azul marino, rosado pálido, celeste, camel, denim azul, negro) y de corte impecable.

·         Evita recargarte (menos es mas).

·         Tu ropa debe estar muy bien entallada, y caer perfectamente al cuerpo, sin importar que denote una curva o dos… De todos modos, en cuanto comiences la rutina de salud y bienestar las curvitas se quedarán en algo leve y de menor importancia permítelas “ser”, no estorban ni eclipsan tu belleza, te lo prometo.

·         Los escotes en V pero de poca profundidad suelen favorecer porque alargan la línea del cuello sin mostrar exceso de escote. Viste, favorece y es más versátil.

·         Viste acorde a tu edad. Por ejemplo, sobre ese trajecito sin mangas, o ese suéter, mejor integra un saco de corte sastre que le agregará clase y hará que te veas mucho mejor. Puedes usar lino, algodón o lana fría, incluso mezclilla (o denim), insisto, lo importante es el entalle.

·         Nunca muestres tus pies en un entorno profesional o eventos formales al menos, no de lunes a viernes y cuando liberes tus pies en sandalias, que sea solo con la pedicura impecable. 


·         Y muestra tus pies solo cuando estén enfundados en elegantes o favorecedoras sandalias. Deberás hidratarlos todas las noches, no queremos ver los talones resecos de nadie… Sigue una rutina para pies lindos a diario, como dejarlos bañados en crema hidratante dentro de las bolsas plásticas, aprovecha mientras veas una buena película o te recuestes a escuchar entero tu disco favorito. Esto se combina con la pedicura profesional que debes mantener regularmente.

·         Sigue rutinas semanales “caseras” de belleza, verás resultados y esto te va a animar y divertir. Por ejemplo, el sencillísima tip de colocar dos rodajas muy finas de pepino para que nutran tu contorno de ojos, es fabuloso el resultado y puedes aplicarte una mascarilla casera…

·         Mantén tu cabello muy limpio. Si tu cabello es entre liso y medio ondulado, es preferible que te hagas un tratamiento suave de Keratina (ojo, de calidad, profesional y suave) que te permita lavarte el cabello y arreglártelo con facilidad, o bien, si tu cabello es rizado, mejor aún, porque puedes darle un acabado con crema para peinar rizos, y definirlo. Esta pauta de cuidado de tu cabello es compatible con “sudar” y “vivir intensamente” sin sacrificar imagen y estilo.

Mantenerte fresco, limpio, y activo te dará juventud y serás mucho más agradable a la vista de los demás. Ah, y no solo eso, te ayudará a descansar más profundamente en las noches incluso evitarás una larga lista de posibles afecciones incluso enfermedades, ¿qué tal?


SALUD EMOCIONAL
Uno de los secretos para verse “fabuloso” a cualquier edad es buscar DE VERAS un equilibrio entre cuerpo y mente. ¿Trillado? Sí, es posible, pero está claro que el 99% de la gente aún no lo entiende.

Se trata de madurar con inteligencia, cultura y mucho sentido común… Suena bien,  pero no suele ser tan sencillo… Y luego está el tema de conjugarlo con la “salud emocional”. Ésta se puede manejar muy bien echando mano de ciertos alimentos y suplementos. ¡Así de simple!


No olvides que somos “máquinas bioquímicas” y nuestro sistema emocional responde a elementos que nada tienen que ver con lo que nos ronda en la mente…  Es justo al revés, estamos dando vueltas a un “problema” o “duda existencial” porque no andamos en orden con nuestra segregación de endorfinas y otras sustancias que nos ponen a trabajar la mente y el cuerpo mucho mejor y que nos “hacen sentir bien”. Por ejemplo, una simple bajada de hierro nos puede convencer de que estamos deprimidos.

Estamos sujetos a múltiples detonantes de procesos que nos pueden hacer sentir tristes, angustiados, nerviosos incluso llegarnos a enfermar, pero son cosas que podemos evitar y controlar si simplemente somos conscientes de ello. Es muy práctico tener un naturópata “de cabecera” para que te haga ajustes que cuiden a todo nivel… verás como a menudo, tan solo integrando oligoelementos, vitaminas y minerales, haciendo algo de ejercicio al aire libre y activando pensamientos positivos intencionados, comienzas a sentir que “ese problema” desaparece… a sentirte mejor lo que te bonifica con el hecho de VERTE mejor.



Se habla de la crisis de los cuarenta, pero ese punto de tu vida es de inflexión para tomar impulso y comenzar a disfrutar de veras del sabor de la vida en toda su plenitud e intensidad, aún más en los 50, algo en lo que coinciden todos los expertos.

En los varones, por ejemplo, se habla también de la crisis de los cincuenta y si consideramos que los sesenta de hoy vienen a ser los nuevos 50, no tardará en salir a la palestra una nueva crisis que acabe con las anteriores… De algún modo siempre tenemos un punto especial en nuestra vida donde hacemos recapitulación y entramos a un nuevo estadio. La clave del éxito es hacer de tu nuevo estadio algo superior.

La crisis de edad suelen ser el resultado emocional de saber que ya pasaste de “ser joven” a  simplemente  “verte joven”, o algo que era parte de tu misión vital deja de estar en tu vida, como sucede cuando alguien se jubila, o se le van los hijos de casa, etc. Son muchas las situaciones que pensamos que le dan sentido a nuestra existencia y las empoderamos tanto que cuando ya no tenemos esa situación nuestra existencia recibe una grave lesión. Mejor evítalo y reparte el poder que le ortorgas a cada área de tu vida.


Ciertas personas, sobre todo los que fueron muy deportistas o activos en su adolescencia, les puede golpear con impía crudeza sentir que su cuerpo no responde igual que antes. Sin embargo, deberías estar sumamente feliz porque al fin estás entrando en la etapa de tu vida en la que puedes disfrutar de toda la experiencia que los embates de juventud te han dejado como legado, con la ventaja de que ahora puedes verte mucho más fabuloso. Ahora, por fin, puedes comenzar a hacer cosas que pensabas que debían hacerse antes de los cuarenta y por estar ocupado en lo propio de los treinta, realmente no las hiciste. Puede que tu cuerpo no sea el de un superhéroe, pero tienes el poder de iniciar muchas cosas nuevas, afianzar otras y elevar la calidad de tu vida, de tu ocio y del disfrute de  tus emociones… Y además, esto solo es el antesala, debes saber que aún no es la mejor etapa de tu vida… que lo mejor está siempre por venir!

Es tiempo de enfocarte en “SENTIRTE BIEN”, lo que te llevará a “VIVIR BIEN” y como resultado final a “VERTE MUY BIEN”.

Sé organizado como nunca antes lo habías sido, pues estás en la etapa en la que vas a prepararte para vivir de veras lo que sigue y te conviene hacer que el tiempo te cunda y cuídate de veras:

·         Llegó el momento de bajar el consumo de la carne roja, el conocimiento al que tienes acceso y tu nueva capacidad de asimilación te indica que así debe ser.

·         Llegó el momento de tomarse en serio la rutina de ejercicios físicos, esa de 4 días por semana.

·         Llegó el momento de cenar poco y acostarse antes, pero solo para rendir el doble.

·         Llegó el momento de hacerte un leve cambio de imagen, para resaltar las que finalmente son tus facciones de identidad, de carácter, las cuales ya están enmarcadas por una mirada más profunda, esa que resulta de lo que has acumulado en tantas vivencias y batallas...

·         Llegó el momento de pelear menos, agradecer más

·         Llegó el tiempo en que todo gana equilibrio en tu vida.

***

La madurez invita al varón a disfrutar de veras de ser hombre sin tener que demostrar su masculinidad con bravuconadas de testosterona. La masculinidad en el hombre maduro reluce de forma involuntaria lo que se torna en algo encantador. Disfruta de ser tú. La seguridad sincera del varón que no teme mostrar sus valores, su amor por la familia y sus emociones,  se torna en su atributo más atractivo.

Y en la mujer, la madurez invita a integrar tu mayor grado de feminidad en todas las áreas de su vida. Algo que no pudiste hacer en la adolescencia, porque “tuviste que demostrar que estaba enfocada en sus estudios” o en el deporte (por ejemplo). Algo, también, que quizás no pudiste hacer después de casarte, porque la maternidad te exigió anteponer a los más pequeños de la casa a tus necesidades femeninas.

Estos cambios que te elevarán a ser mejor, a verte fabulosa y vivir con mayor intensidad de las cosas que más te agradan podrían llegar a los 35, a los 40, a los 50… Sea cual sea tu momento, si estás leyendo este post, ya llegaste a la mitad del camino para convertirte en una verdadera inspiración!

Date cuenta de que eres la estrella de tu vida. Todos los días  son un evento de “alfombra roja”, tu trabajo, tu almuerzo con esas amistades, tu reunión, tu ida a la playa… Cada acción de tu vida, es una oportunidad para disfrutar de ser tú y hacer que los demás disfruten también de tí. Seguro que así comenzarás a disfrutar tú también de ellos.

Hoy escribes el guión de tus vivencias más personales, esas que tan intensamente te harán agradecer la vida… Huele la fruta que compras, siente la textura del pan, hazte peelings caseros para mantener la piel de tu cuerpo suave y disfruta de cuidarte…  Invierte en suplementos naturales, Omega 3, Vitamina C, Complejos B… Pon frutos del bosque deshidratados en tus ensaladas… lleva en tu bolso cosas de picar saludables… y sobre todo, ama con generosidad y vive las cosas agradables con toda su intensidad.

Al fin y al cabo, sumar años en tu vida y hacer de ello una ventaja creciente será, como todas las cosas importantes en tu vida, cuestión de actitud.